¿Está seguro de que quiere confesar? Si ha tomado la decisión de contar que fue infiel, entonces sepa cómo hacerlo para que no cause más dolor.

Publicado por: REDACCIÓN GALERÍA
La respuesta que corre a la mente es ¡nunca! Pero no tan rápido... según los expertos, a veces confesar una infidelidad puede ser liberador o, aunque no lo crea, le puede hasta salvar su relación estable.
¿Es posible?
Una investigación del Instituto Kinsey de Sexología y dirigida por la conocida antropóloga biológica Helen Fisher, explica que no siempre la infidelidad es motivo de ruptura en una pareja. En ocasiones puede volver a encender la llama que se creía perdida debido a la rutina de la vida cotidiana en pareja.
Su estudio encontró que el 56 por ciento de los hombres y 34 por ciento de las mujeres que han confesado sus “cachos”, están con sus parejas y han sido felices.
Eso sí, antes hay que vivir un periodo de separación y reflexión para ver qué salió mal, sanar y ver si es posible una reconciliación.
“Mis amigos me decían: ‘está loco, cómo le va a contar a su esposa que le puso los cachos’. Pero yo no me sentía bien mintiendo, me parecía como si estuviera viviendo la historia de mi papá, que toda la vida engañó a mi mamá y nosotros los hijos nos dábamos cuenta”, cuenta Carlos, un empresario de de comidas rápidas.
Además, Carlos se sentía un poco aburrido de seguir los cánones del típico hombre con muchas mujeres.
“Primero yo no era así, solo caí en la tentación con otra mujer. Y bueno, le confesé a mi esposa, y sí, hubo discusión y separación, pero lo pudimos arreglar y estamos juntos”. concluye Carlos.
Tras su aventura, él puede solo certificar una cosa: “si se puede contar, cuente, pero sin detalles”.
¿Cómo confesar una infidelidad?
La psicóloga Carolina Dulcey explica cómo se puede confesar una infidelidad y ofrece unos tips para manejar una reacción desafortunada.
1 Lo primero que debe hacer es encontrar el mejor momento para hacerlo. Hable con su pareja en una situación en la cual no esté estresada, ni sospechando, ni si lo confronta con pruebas. En caliente las cosas se pueden salir de control. Lo mejor es que la persona tenga la oportunidad de digerir lo que usted le va a contar. Si sabe que su pareja reaccionará con ira, confiese por chat, pero proponga una charla frente a frente para más tarde.
2 No dé demasiados detalles: evite hacer comparaciones sexuales para justificarse y tampoco diga con quién cometió la infidelidad. Tampoco diga qué hizo o cómo, pero permita a la persona conocer por qué pasó. Eso sí, no le eche la culpa a su pareja por lo que usted hizo, eso solo conseguirá que la reacción sea peor y con justa razón.
3 Asuma que se equivocó con humildad: en el caso de los hombres, principalmente, las conductas machistas están mandadas a recoger. Es bueno que asuman que se equivocaron y que esperan que las cosas salgan bien para la pareja.
4 Diga qué quiere que pase con la relación: si bien quiere continuar o quiere terminar con su pareja estable, ofrezca su posición al respecto. Una vez entienda que se equivocó, tenga presente qué quiere y dígalo.
5 Sea empático: aunque usted esté confesando esta infidelidad porque ya no quiere estar más con su pareja, no se comporte como si la otra persona no importara. El engaño es siempre doloroso. Dígale a su pareja que entiende cómo se siente y que desearía poder evitarle este sufrimiento.
6 Tenga paciencia: no espere que lo perdonen en seguida, si ese es su deseo, pero tampoco pretenda que la relación se acabe y la otra persona no quiera saber por qué lo hizo o más detalles. No sucumba, pero tenga paciencia y responda siempre las preguntas en la medida de lo posible.
7 Decida: si su decisión es alejarse de su pareja tras su infidelidad, entonces una vez que haya quedado todo claro, hágalo verdaderamente. Si quiere que lo perdonen, entonces insista con respeto, sin invadir el espacio personal, pero teniendo en cuenta que los dos deben seguir adelante.
¿Confesar o guardar el secreto?
La sexóloga Susana Arias asegura que nada en la vida es blanco y negro, así que es importante tener en cuenta que si bien no todas las infidelidades pueden esconderse, también es real que algunas no deben contarse.
La clave es, ¿cuáles sí y cuáles no?
1 La experta asegura que “las infidelidades de una noche no hay que contarlas a menos que la relación esté pasando por un mal momento. Cuando se ‘cae en la tentación’ una sola vez y bajo ciertas circunstancias, además en el contexto de una relación que está pasando por una crisis y si no ha sucedido antes, vale la pena confesar porque se pueden dar dos escenarios muy interesantes, ambos beneficiosos.
El primero es que la relación se puede terminar. ¿Y por qué digo que es maravilloso? Porque entonces las cosas no estaban para ser y el infiel puede regresar a la soltería y disfrutar. Y la persona engañada puede seguir también con su vida fuera de una mala relación.
2 El otro escenario es que la llama de la pasión se puede volver a encender. Aquella persona puede darse cuenta que no todo está escrito en su relación y al sentir que su pareja es atractiva para otros puede desear no querer perderla”.
3 Por otro lado, puede que no sea necesario que usted cuente esa noche loca si en realidad no significó nada: “hay que estar claros, a veces se trata de solo sexo. Entonces no es necesario llegar a contar con lujo de detalles que puso los cachos. Esto es poco maduro. Lo más sabio es, si no significó nada más allá que un momento de pasión, que guarde silencio, examine por qué lo hizo y trate de recuperar aquello que no está del todo bien en su relación”.
4 A cambio, hay infidelidades que no se pueden ocultar. Así es, no importa que usted sea la persona más cuidadosa del mundo, en un momento será descubierto. “Es una tontería pensar que si usted es un infiel por deporte se saldrá con la suya. Muchos hombres creen que pueden engañar a su esposa toda la vida, pero con frecuencia ellas se desquitan a sus espaldas o se quedan por razones muy diferentes al amor y a la devoción. Por otro lado, siempre alguien los ve o dejan alguna pista y la esposa termina descubriéndolos siempre.
5 Sin embargo, no siempre es bueno confesarlo todo. La experta señala que si usted va a confesar, lo mejor es no dar todos los detalles: “deje el ego a un lado. No cuente con quién fue y cómo fue ni las posiciones que hizo. Esto es muy tonto. Simplemente diga lo que hizo y dé una posible explicación. Nada más”.













