La Policía Nacional junto con el grupo de protección ambiental y ecológica, exponen unas recomendaciones que deberían tener los bumangueses sobre la tenencia de mascotas, con el fin de no poner en riesgo la convivencia de los demás ciudadanos.

Publicado por: REDACCIÓN VANGUARDIA.COM
Se debe tener en cuenta que el ingreso o permanencia en cualquier recinto de una mascota, se sujetará a la reglamentación de los lugares públicos, abiertos al público o edificaciones públicas. De tal forma, en las zonas comunes o en conjuntos residenciales, los caninos deberán ir sujetos por medio de una correa, pero en el caso de los perros potencialmente peligrosos deberán llevar, además de la traílla, un bozal y el correspondiente permiso conforme a la Ley 746 del 2002.
¿Qué pone en riesgo la convivencia de humanos por la tenencia de mascotas?
- Dejar deambular animales feroces o dañinos en espacios públicos y privados o medios de transporte público, sin las debidas medidas de seguridad.
- Impedir el ingreso o permanencia de perros lazarillos que, como guías, acompañen a su propietario en lugares públicos, abiertos al público, sistemas de transporte masivo, colectivo o individual.
- Omitir la recogida de los excrementos de los animales en espacios públicos o áreas comunes, por parte de sus tenedores o propietarios. Cabe recordar que, las personas que no recojan los excrementos tendrá como sanción, impuesta por la autoridad municipal competente, una multa de 5 Salarios Mensuales Legales Diarios Vigentes, Smldv, o realizar, de uno a cinco fines de semana, trabajo comunitario consistente en limpieza de lugares que la respectiva alcaldía municipal defina.
- Trasladar un canino de raza potencialmente peligrosa en el espacio público, zonas comunes o en lugares abiertos al público, sin bozal, correa o demás implementos establecidos por las normas vigentes.
- Incumplir las disposiciones para el albergue de animales.
- Infringir la normatividad vigente de importación, registro, posesión, compra, venta, traspaso, donación o cualquier cesión del derecho de propiedad sobre un animal clasificado como potencialmente peligroso en la ley.
- Tolerar o permitir el ataque de un canino a una persona, a otro animal o a bienes de terceros.
- Entrenar ejemplares caninos para la participación de peleas, agresión a las personas, a las cosas y otros animales.
- Permitir que animales o mascotas esparzan en el espacio público o zonas comunes, el contenido de las bolsas de recipientes para la basura, una vez puestas para su recolección.















