Con una letalidad de hasta el 40 %, el hantavirus enciende alarmas. Aprenda a diferenciarlo de un resfriado y conozca la guía técnica para prevenir el contagio.

Publicado por: Redacción Salud
La reciente confirmación de casos de hantavirus en un crucero internacional que deja cinco muertos y al menos de 10 contagios, ha puesto el foco sobre esta enfermedad zoonótica que, aunque no representa un riesgo de pandemia inminente, mantiene una elevada tasa de letalidad que oscila entre el 30 % y el 40 %.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el incidente es grave y, dado el periodo de incubación, no se descarta la aparición de nuevos contagios.
Ante este panorama, expertos como Mancel Martínez, director del Posgrado de Epidemiología de la Fundación Universitaria Juan N. Corpas, han compartido pautas críticas para que la población aprenda a identificar los riesgos y, sobre todo, a prevenir el contacto con el virus. Le interesa: Alerta por hantavirus: síntomas, contagio y prevención tras tres muertes en crucero


¿Cómo se transmite el hantavirus? El peligro invisible de los aerosoles
A diferencia de otros virus, la principal vía de infección del hantavirus no es el contacto humano directo (salvo excepciones con la variante Andes en el Cono Sur), sino la inhalación de aerosoles. Éstos se producen cuando las excretas (orina, heces) o la saliva de roedores infectados se secan y se mezclan con el polvo del ambiente.

Otras formas de contagio de hantavirus incluyen:
Contacto directo: Tocar heridas o mucosas con material contaminado.
Mordeduras: Aunque poco frecuentes, son una vía de entrada del patógeno.

El factor de confusión: ¿Resfriado o hantavirus?
Uno de los mayores desafíos para el diagnóstico temprano es la similitud de los síntomas iniciales con una gripe común durante la llamada fase prodrómica (días 1 al 6). Los pacientes suelen presentar fiebre, escalofríos y fatiga. Lea: Identifican a ornitólogo holandés como el “paciente cero” del brote de hantavirus
Sin embargo, Martínez señala un detalle vital para diferenciarlos: “A diferencia del resfriado, el Hantavirus rara vez presenta congestión nasal, estornudos o dolor de garganta”, explica el epidemiólogo. En su lugar, predominan las mialgias intensas (dolores musculares en muslos, espalda y hombros).
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Tras esta etapa de “aparente resfriado”, la enfermedad progresa súbitamente hacia una fase crítica que puede derivar en el Síndrome Pulmonar por Hantavirus (SPH), común en América, o en fallas renales, frecuentes en Europa y Asia.

Prevención de hantavirus: La higiene como escudo sanitario
Dado que no existe un tratamiento antiviral específico ni vacunas de disponibilidad masiva, la prevención es la herramienta de supervivencia más eficaz. Se recomienda: Hantavirus: infectólogo de HIC, en Santander, entrega recomendaciones para prevenir y evitar desinformación
Martínez enfatiza que el control de roedores no solo detiene el Hantavirus, sino también otras amenazas como la leptospirosis y la peste bubónica.

Medidas clave de bioseguridad por el hantavirus:
Ventilación previa: Antes de entrar a bodegas o cabañas cerradas, ventilar al menos 30 minutos.
No barrer en seco: Si hay rastros de roedores, rociar primero con una solución de cloro (1:10). Barrer en seco levanta los aerosoles infectados.
Saneamiento: Sellar grietas en paredes y almacenar alimentos (incluidos los de mascotas) en recipientes herméticos.
Aunque la OMS considera que el riesgo para la salud pública general es bajo, el llamado es a la vigilancia activa y a no subestimar síntomas de malestar general acompañados de dolores musculares intensos, especialmente en zonas rurales o de almacenamiento.













