Procedente de Armenia, el diestro conductor del Eje Cafetero se llevó infinidad de ovaciones por sus ágiles ‘piruetas’ en su Jeep Willys, modelo 1940.

Publicado por: EUCLIDES KILÔ ARDILA
Él es el ícono de las llamadas ‘maniobras al volante’. Y aunque a Rafael Pérez Muñoz muchos le dicen ‘pesebre’, de manera cariñosa, él prefiere ser conocido como un ‘malabarista sobre ruedas’.
No en vano este diestro conductor, natural de Armenia, durante varios años consecutivos se ha colgado la medalla de campeón mundial de los piques y de las acrobacias en el manejo de los Jeeps Willys.
Justo ayer él recorrió, por segunda ocasión en nuestra Feria Bonita, las calles de la capital santandereana.
Hasta aquí llegó con su mítico Jeep Willys, modelo 1940. Se le vio sobre la carera 27 con su automotor, tal y como lo hace en el Eje Cafetero; es decir, cargado con bultos y recordando que este ‘caballito de acero’ es una gran herramienta de trabajo para los labriegos quindianos.
Había que verlo haciendo ‘figuras’ con su vehículo, robándose la atención y los aplausos de los espectadores. Y eso que todo el recorrido lo hizo en dos ruedas.
A sus 40 años de edad confiesa estar enamorado de este tipo de vehículo.
Dice que desde pequeño, en su tierra natal, él ‘encendía los motores’ de su imaginación: “Me colgaba el canasto de recolección del grano en la cintura y sentía que conducía un timón de Jeep, el cual manipulaba en mi mente para adentrarme poco a poco en los cafetales”.
Y aunque no se cansó de decir que el arte del ‘buen conducir se respeta’, porque las normas del Código de Tránsito se deben acatar, Pérez Muñoz tuvo ayer licencia para hacer cuanta pirueta quisiera hacer con su automóvil.
El desfile, además de entretener a los bumangueses, fue una gran oportunidad para rendirle tributo al Jeep Willys, vehículo que se convirtió en una ficha clave para el progreso de nuestro país.
De manera adicional, la jornada de ayer cumplió una gran labor solidaria, pues el dinero recolectado se destinará al Hogar Jesús de Nazareth, que atiende a los afectados por las minas antipersonales.














