En 1996 en la página www.elcastellano.org se contaban cincuenta visitas diarias, y de ellas veinte o treinta eran de su autor. Hoy, su correo electrónico tiene una lista -depurada continuamente- de más de doscientas mil personas, cuyo manejo está a cargo de un "servidor" en Estados Unidos, que ejecuta envíos durante dieciocho horas diarias a los suscriptores que ávidos esperan la historia de una p
Publicado por: PUNO ARDILA
El proceso del castellano
Para Soca, aunque no está muy cerca de la docencia, el trabajo en las aulas en pro del idioma es deficiente, situación que lamentablemente no se ve solo en América Latina, sino en todo el mundo; y si bien es cierto que los docentes no actúan, las quejas que llegan a él tienen que ver con la poca reacción de los estudiantes frente al abandono docente. Sin embargo, el buen uso de las palabras se da en la medida en que el hablante las maneja, y es precisamente el uso el que marca la norma; es decir, lo que es incorrección hoy, puede ser mañana la regla.
El español es uno de los idiomas más mezclados del mundo, y ha incorporado términos de otros idiomas que hoy no se reconocen, pero ese aporte de otras lenguas no hacen "contaminado" a nuestro idioma; en realidad, no hay una lengua consolidada, puesto que los términos siempre están cambiando y las lenguas están en permanente evolución. Por tanto, las palabras sí mueren en el uso, pero las lenguas no. Al contrario de algunos puristas, como Álex Grijelmo ('Defensa apasionada del español'), Ricardo Soca piensa que no debe existir tal veneración por el idioma hasta el punto de llegar a congelarlo; el cambio no debe temerse porque es característica y parte de la lengua: defender la lengua es defender su naturaleza, que es el cambio.
La normativa y las instituciones
En cambio, la escritura tiene que ser normatizada. Cuando no existía la Real Academia Española, la lengua era un caos, y cada escritor trabajaba con su propia ortografía. La norma hace que se hable y se entienda en territorios diferentes, que sea precisa en la escritura y referida al habla real: la labor de los docentes en el plano de la lengua es hacer cumplir la norma.
Sin embargo, la RAE a veces plantea situaciones que complican el habla, como, por ejemplo, que 'aún' se tilde, porque la condición de palabra no depende del significado, sino de la posición; en este caso, la tilde no resuelve, solo complica: la función de la Academia debe ser simplificar, no complicar.
Socialmente, por otra parte, los políticos son el reflejo de una situación general, y así como ellos hablan mal, muestran su contexto cultural y académico: donde hay una clase que muestra dificultades en el manejo de las palabras, se está mostrando lo que pasa en el seno de la sociedad.
Acerca del género
Acerca del uso de femenino y masculino (colombianos y colombianas, por ejemplo), Ricardo Soca fue enfático en responder: "Género gramatical es distinto de sexo. Es absurda la tendencia de hablar y escribir por separado los géneros gramaticales. El español tiene como norma que el masculino es el género no marcado, y 'sexo' tiene una connotación que no tiene el inglés. Es una mala adaptación del inglés, porque el español tiene 'sexo' para las dos cosas. Los traductores y los colectivos sociales adoptaron la tecnología del inglés, pero en castellano es absurdo hablar en las dos formas".
Leer y leer
Finalmente, para responder a la pregunta constante sobre un método para mejorar el manejo del idioma, afirmó: "La lectura; no hay otra manera. Leer es la manera de conocer y manejar el idioma. Aparece en lo escrito lo que no está en lo hablado; allí está el idioma en su plenitud y su riqueza".













