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Columnistas
Domingo 03 de mayo de 2009 - 10:00 AM

Después del banquete

¿Qué pasó después? No sucedió nada.  He tomado el título de la novela del japonés Mishima, como una alegoría a la prestación del Barbero del Socorro, grupo instrumental de cuerdas, santandereanísimo como las hormigas culonas, que se presentó en Tokio, ante la princesa Hitachi. Y por su puesto, personalidades de la música japonesa  que querían conocer algo del requinto y el tiple. Un contrasentido que el Barbero fuese al Japón, allá todos son imberbes. 

Publicado por: Sergio Rangel Consuegra

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¿Qué pasó después? No sucedió nada.  He tomado el título de la novela del japonés Mishima, como una alegoría a la prestación del Barbero del Socorro, grupo instrumental de cuerdas, santandereanísimo como las hormigas culonas, que se presentó en Tokio, ante la princesa Hitachi. Y por su puesto, personalidades de la música japonesa  que querían conocer algo del requinto y el tiple. Un contrasentido que el Barbero fuese al Japón, allá todos son imberbes. 

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