Bullying: ¿una tarea sin resolver? | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-10-12 02:35:38

Bullying: ¿una tarea sin resolver?

Al interior de las instituciones educativas existe variedad de episodios y acciones que protagonizan los estudiantes. Mientras algunos se caracterizan por su disciplina, responsabilidad y respeto; otros desconocen las normas y el mal comportamiento hace parte de su día a día.
Bullying: ¿una tarea sin resolver?

Frente a este tipo de situaciones, los maestros trabajan permanentemente en tomar medidas que buscan corregir y disciplinar. Por su parte, algunos padres de familia actúan desde casa. Sin embargo, están quienes asumen que aquellos estudiantes indisciplinados no deben señalarse, pues esta conducta es propia de su edad y que con el tiempo cambiará.

Es importante que los adultos reconozcan hasta qué punto el mal comportamiento de unos está afectando la tranquilidad de otros.

Así lo vivió *Karina, quien durante su época de estudiante sintió el rechazo de sus compañeras en un colegio femenino de la ciudad. Allí, fue motivo de burlas y rechazo por su mal rendimiento académico.

“Me decían bruta y ninguna quería hacerse conmigo en los trabajos de grupo. Yo intentaba mejorar mi rendimiento para demostrarles que sí podía, pero era difícil sentir el acoso de las demás”, afirma esta joven que hoy tiene 22 años y recuerda el día en que no quiso volver al colegio.

“Finalmente perdí el año. No quise volver porque no quería que se burlaran más de mí. Cuando me iba bien me decían ‘uy por fin pensó’ o ‘eso fue porque hizo copia’. Definitivamente lo mejor fue validar mi bachillerato y no volver a ese colegio que me trae muy malos recuerdos”, concluye Karina.

Casos como el de ella son más comunes de lo que muchos creen. Sin embargo, por intimidación de los agresores o temor de las víctimas, esas experiencias de quienes ya lo vivieron o, incluso, de quienes hoy lo viven, permanecen en silencio.

Frente a esto, es importante que las instituciones educativas tomen medidas.
(*) Nombre modificado por solicitud de la entrevistada.

Causas y consecuencias

El bullying es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico, producido entre estudiantes de forma repetitiva a lo largo de un tiempo determinado.

Un ejemplo puede ser el caso del niño buen estudiante que repentinamente deja de cumplir con sus tareas y baja su rendimiento para que sus compañeros no lo llamen ‘nerdo’.

Así lo explica María Adelaida García Barco, psicóloga y especialista en violencia intrafamiliar, niñez y adolescencia.

“Aunque el acosador escolar no tiene por qué padecer ninguna enfermedad, mental o un trastorno de personalidad grave, sí presenta normalmente algún tipo de patología psicológica.

Básicamente presenta ausencia de empatía con el otro y algunas distorsiones cognitivas que están ligadas a su relación con sus iguales. Esta carencia de empatía explica su incapacidad de ponerse en el lugar del acosado y ser insensible a su sufrimiento” dice María Adelaida García.

Esta profesional agrega que quienes agraden, normalmente justifican su acción, al señalar que la víctima fue quien lo provocó con alguna actitud. Esto refleja que no le produce ningún tipo de remordimiento el haber lastimado a uno de sus compañeros.

¿Por qué nace la iniciativa de agredir? A esta pregunta, la psicóloga explica que los acosadores escolares pueden ser el resultado de una educación familiar permisiva.

Mauricio Escobar Sánchez, psiquiatra infantil y del adolescente, señala que, por ejemplo, los niños que están inmersos en contextos familiares en los que la violencia hace presencia, pueden crecer con el imaginario de que en el mundo sólo existen dos papeles: el de agresor y el de agredido. Es por esto que prefieren asumir la primera posición antes que ser la víctima.

“Quienes son agredidos pueden sufrir diferentes consecuencias. Físicamente: desde un hematoma hasta una fractura. Incluso la muerte. Por su parte, en lo psicológico, puede disminuirse su autoestima, presentar ansiedad, angustia, temores exagerados, ideas suicidas, problemas de comportamiento alimentario, obesidad, consumo de sustancias psicoactivas, alteraciones de identidad, rol y género, actitud desafiante”, señala Mauricio Escobar, al tiempo que agrega que, normalmente los casos de intimidación escolar se dan en todos los niveles académicos. Sin embargo, es más frecuente durante los primeros años escolares, es decir, entre los tres y once años.

¿Qué hacer? María Adelaida García señala que el maestro debe identificar qué niños están siendo agredidos, cuáles son víctimas y cuáles victimarios.

Partiendo de esto, abordar la situación dentro del aula con el fin de impedir en este escenario la vivencia de malos actos.

“Los padres deben apoyar a sus hijos, propiciar espacios de diálogo para mejorar su relación. De esta manera, se permitirá la exteriorización de los sentimientos de frustración que el menor puede estar viviendo. Los adultos deben manifestar su apoyo y afecto”, afirma la psicóloga.

La mirada del estado

De acuerdo con Luis Alfonso Montero, Secretario de Educación de Bucaramanga, su despacho no ha recibido hasta la fecha ningún reporte sobre casos de intimidación escolar en los colegios del sector.

Sin embargo, con el fin de prevenir actos de violencia o agresión entre compañeros, la secretaría cuenta dentro del plan de desarrollo con innumerables proyectos de convivencia pacífica, cultura ciudadana y escuela de padres. Estas iniciativas están articuladas con otras dependencias como la secretaría de gobierno.

“Frente al proceso de formación y educación de los niños es importante que tanto maestros como padres de familia trabajen de la mano. Así podrán disminuirse los diferentes episodios que puedan alterar el óptimo desarrollo de los niños y jóvenes dentro y fuera del aula”, concluye Luis Alfonso Montero.

LA VOZ DEL EXPERTO

Una tarea conjunta
elizabeth lozano vera
Psicóloga educativa – orientadora colegio INEM
“Hay realidades que no podemos ignorar ni evitar y una de ellas es la importancia que le debemos dar a la autoestima, pues esta es una necesidad humana fundamental. El reconocimiento de la autoestima en el ser humano es la posibilidad de llevar una vida significativa, pues es ganar confianza en nuestra capacidad de pensar, de enfrentarnos a los desafíos básicos de la vida.

Es el derecho que se tiene como persona a triunfar y a ser felices.

Cuando a un joven, la familia, sociedad y en especial sus compañeros de clase, lo hagan sentir mal con expresiones verbales o físicas, lo hagan sentir inferior, lo maltraten, lo atropellen o se ‘la monten’, lo único que estarán logrando es que aumente muy probablemente su nivel de inseguridad, por sentirse rechazado.

Así, pueden estar llevándolo a comportamientos de autodestrucción, producto del miedo, precipitándolo a calamidades incontrolables y de desaprobación”.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad