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Enseñar con miedo genera niños inseguros | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-11-02 05:00:00

Enseñar con miedo genera niños inseguros

“Había una madre que no conseguía que su hijo pequeño regresara a casa de jugar antes del anochecer.
Enseñar con miedo genera niños inseguros

“Para asustarlo le dijo que había unos espíritus que salían al camino tan pronto se ponía el sol. Desde aquel momento, el niño ya no volvió a retrasarse. Pero cuando creció, tenía tanto miedo a la oscuridad y a los espíritus que no había manera de que saliera de noche.

“Entonces su madre le dio una medalla y lo convenció de que mientras la llevara consigo los espíritus no se atreverían a atacarlo.

“El muchacho salió a la oscuridad bien asido de la medalla. Su madre había conseguido que, además del miedo que tenía a la oscuridad y a los espíritus, se le uniese el miedo a perder la medalla”.

Anthony de Mello, un reconocido autor de diversos libros con enseñanzas espirituales, recopiló esta historia que muestra que enseñar con miedo sólo consigue que los niños crezcan inseguros.

En algunas ocasiones los padres advierten a los niños que si no obedecen o si no se portan bien, el “coco” se los comerá o “la bruja” se los llevará.

Aparentemente esta es una salida eficaz para conseguir lo que se quiere del niño, pero a largo plazo no es la mejor.

Infundir miedo o terror en los niños puede resultar una aventura peligrosa, advierte la sicopedagoga Carmen Velasco.

“Cuando los niños no tienen suficiente madurez como para entender que lo que les asusta no es real, se les causa angustia y se sienten vulnerables”, comenta la especialista.    Según Velasco, un sentimiento de terror en la infancia puede ser muy difícil de superar.

“El niño puede volverse temeroso, lo que le causará inseguridad y por esto le será difícil superar obstáculos”, comenta.

Es comprensible que los padres sientan que en determinado momento asustar al niño es el único recurso para conseguir un buen comportamiento, pero es importante tener presente que si el niño es muy pequeño, es posible que estos terrores se conviertan en una incapacidad para desarrollarse felices dentro del mundo.

Terrores e inquietudes

Existen otros casos en los cuales el terror no sólo se utiliza para obtener un buen comportamiento, también para alejarlos del peligro.

Para Erika Córdoba, Fonoaudióloga y madre de un niño de 10 años, los peligros a los cuales se verá enfrentado su hijo es un tema muy difícil de manejar.

“Cuando son bebés es todo mas fácil porque están absoluta y completamente bajo nuestro cuidado, aunque demanden de más atención.

“Trato siempre de que mi hijo tome conciencia y se cuide mucho de los extraños, siempre le recomiendo: ‘nunca te separes del grupo, no hables con extraños, desconfía de lo que no conoces’”, cuenta Erika, quien precisa que su inquietud apareció cuando una colega suya le hizo una reflexión: si continuaba hablando a su hijo de todos los peligros, sólo conseguiría que creciera como una persona insegura y temerosa.

“Tal vez tenga razón  mi colega, pero es difícil hacer que un niño sea seguro de si mismo y a la vez malicioso para que sepa cuidarse”, puntualiza Erika.

La psicopedagoga Carmen Velasco asegura que lo importante es explicarle al niño que existen peligros en el mundo pero que puede protegerse utilizando unos determinados protocolos de seguridad que los padres deben enseñarles.

Según la experta, los niños entenderán que sus padres confían en ellos, en sus capacidades y se sentirán más conectados e impulsados a contar las situaciones en las cuales ven amenazada su integridad.

“Tanto la sobreprotección como hacer a los hijos sentirse culpables recordándoles su cobardía son actitudes muy negativas que pueden enquistar el problema e incluso lograr el efecto contrario al que se buscaba”, según advierte Francisco Xavier Méndez, egresado de la  Universidad de Murcia, en España, en su estudio modificación de conducta con niños y adolescentes: libro de casos.


Hablar de los miedos

Acorde a su edad: para hablar a los niños acerca de sus miedos es importante tener en cuenta la edad del niño y sus necesidades. Si es mejor de 7 años, es importante que los padres le aseguren que lo protegerán. Si es mayor, hay que hablarle de lo que es real y lo que no.

Una conversación previa: antes de hablar directamente del miedo o temor que tengan, es importante hacerle saber a los niños que cuentan con el apoyo de su familia.

Acompañamiento: mientras superan el miedo, es importante que los padres estén cerca del niño y lo acompañen sin restarle autonomía en su proceso.

 

LA VOZ DEL EXPERTO

Leidy Viviana González

Lic. En Comunicación e Informática Educativa - Maestría U. Pereira

“Los niños, como cualquier persona, evitan acercarse a aquellas situaciones que les dan miedo. Su imaginación durante esta edad es una máquina muy potente. Por eso es tan efectivo utilizar el miedo para evitar una conducta que no se desea. Él niño, bajo la amenaza del coco, el cuarto oscuro, el hombre del saco o la bruja, se comportará como un santo.

Muchos padres utilizan la técnica de “meter miedo” para que sus hijos se comporten de una determinada manera. Pero es muy diferente explicar que hay cosas peligrosas que no deben hacerse, que utilizar y crear miedos para controlar la conducta de sus hijos.

El recurso al miedo para controlar el comportamiento infantil es una práctica educativa muy inadecuada y peligrosa.

Funciona al momento, pero a largo plazo puede desarrollar problemas muy serios: fobias, ansiedad y angustia que pueden no superarse nunca. De la misma manera, los castigos no pueden ser generadores de miedos. Nunca debemos castigar a nuestro hijo haciéndole pasar un mal rato como el de enfrentarle a algo que le dé miedo”.

línea de tiempo

Estrategias

4 - 5 años:

Contar un cuento. Por ejemplo: el de Dumbo. A Dumbo, el elefantito con orejas grandes, le dio más seguridad saber que para volar solo tenía que llevar la plumita mágica. Así, el animalito perdió el miedo a volar.

6 - 7 años:

A esta edad lo importante es que los niños sientan seguridad. Por ejemplo, proponer al niño jugar con una linterna en la oscuridad, en compañía de primitos. Si el niño siente miedo estando solo en su habitación durante la noche, incítelo a jugar durante el día con el cuarto en sombras, para que poco a poco se acostumbre a la oscuridad.

8-10 años:

A estas edades ya se pueden explicar los miedos y dar autonomía al niño de cómo resolverlos.


LISTA

Miedos más comunes

1 Miedo a las personas desconocidas: es necesario que los niños sean precavidos, pero hay que explicarles las razones reales por las cuáles debe tener cuidado con las personas que no conozca. Además, otórguele elementos para su protección.

2 Miedo a la oscuridad: usualmente los padres hablan del coco y las brujas, mitos que están asociados a los espacios oscuros o a la noche. No hay que asustarlo con eso para que obedezca o “se esté quieto”, lo mejor es decirle que se siente un momento porque interrumpe a los demás.

3 Miedo a los truenos y a las tormentas: deje que los niños vean la lluvia. Explíquele el porqué de la lluvia, de los relámpagos, del ruido de los truenos.

4 Miedo a los animales: lo mejor es no fomentar este miedo. Es más acertado infundir respeto y amor por las mascotas y cuál es la razón por la cuál actúan los animales salvajes, cuáles pueden ser sus comportamientos y las precauciones.

5 Miedos nocturnos: el miedo a dormirse solo puede estar relacionado a otros miedos, como las pesadillas. Los padres no deben ponerse nerviosos antes las pesadillas de los niños, incítelos a que las cuente y proporciónele información suficiente.

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