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Reflexiones de un juez penal | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-01-24 05:00:00

Reflexiones de un juez penal

El juez penal Javier Garc铆a Prieto sale al corte de las cr铆ticas al sistema judicial. Dice que absolviendo tambi茅n se hace justicia.
Reflexiones de un juez penal

El cabello largo y la barba blanca de Javier Garc铆a Prieto, adem谩s de la informalidad en su vestir y su comportamiento jovial, no permiten imaginar que en sus manos tenga, diariamente, uno de los derechos m谩s preciados para cualquier persona: la libertad.

Javier, como le gusta que lo llamen, es el juez 48 penal municipal con funci贸n de control de garant铆as de Bogot谩. Este soci贸logo de la Universidad Nacional y abogado de la Aut贸noma ha sido desde 1987 miembro de la rama judicial y es uno de los m谩s recios contradictores de quienes cuestionan -cree que sin fundamento- hechos como los que terminaron con la libertad de 38 de los 52 militares vinculados a los llamados 聭falsos positivos聮.

La opini贸n de 茅ste jurista cobra peso si se tiene en cuenta que es uno de los formadores (facilitador) de jueces, pues acude a la Escuela Rodrigo Lara Bonilla para intercambiar experiencias y capacitar funcionarios que administran justicia en Colombia.

Hijo de un sastre y testigo fiel del flagelo del desplazamiento forzado, Javier Garc铆a defiende con vehemencia el proceder de los jueces que al aplicar la Constituci贸n y la Ley se apartan de sentimientos e impulsos que, en la otra orilla, a gritos reclaman condenas o detenciones.

聯Los jueces no podemos hacer lo que hizo el Presidente de la Rep煤blica en Buenaventura cuando orden贸 la captura de un funcionario supuestamente comprometido en un delito. Nosotros no podemos actuar por impulsos y el Presidente no puede hacer ese tipo de cosas聰, comenta Garc铆a con voz indignada.

En ese caso en particular, el fiscal ten铆a la obligaci贸n de soltar al implicado porque no hab铆a una orden de captura emitida por un juez, explica, al darle la raz贸n al funcionario que se opuso a la orden del Presidente Uribe.

A pesar de este duro cuestionamiento, para Garc铆a es normal que la gente del com煤n se deje llevar por el deseo, lo que s铆 considera grave es que se est茅 llegando a linchamientos como el que se present贸 en 2009 en Zipaquir谩, Cundinamarca, donde un hombre se帽alado de abuso sexual fue muerto por una turba desenfrenada.

聯En Colombia hay que tener claro que los derechos fundamentales est谩n consagrados en la Constituci贸n y ratificados en los Tratados Internacionales y todos nos debemos someter a eso聰, enfatiza con la mano en la Constituci贸n Pol铆tica, que lo acompa帽a a donde va.

Los jueces, y en general la administraci贸n de justicia, est谩n entre la espada y la pared por las 贸rdenes de libertad sustentadas en vencimiento de t茅rminos: 聯驴Alguien se ha preguntado qu茅 carga laboral tiene un juez? o 驴cu谩l es el fundamento legal que le permite ponerse de frente ante la cr铆tica ciudadana, sin temor a ser cuestionado?聰.

La justicia cojea, pero聟

聯Lo que la gente no conoce es que tras las puertas de un juzgado se represan procesos que exceden, de lejos, la capacidad laboral de los jueces聰, dice Garc铆a, con el seseo caracter铆stico de los quindianos.

聯A pesar de que la ley contempla cort铆simos tiempos para resolver los procesos, la realidad es otra, pues en la actualidad un importante n煤mero de jueces est谩 llenando los renglones de sus agendas, pero de tres y cuatro meses adelante. Muchos de esos casos muy seguramente terminar谩n en libertades, tambi茅n por t茅rminos聰.

A esto -cuenta- se suma el que muchos de sus compa帽eros deben planillar hasta quince audiencias diarias, aunque humanamente, y para hacer las cosas sin prisa pero sin pausa, s贸lo sean capaces de resolver entre siete y ocho causas de este tipo.

聯Hoy no es raro ver en un juzgado (de circuito) 300 casos, cuando la posibilidad de trabajo real es de 150. S贸lo con esta 煤ltima cifra se pueden cumplir los par谩metros legales para evitar los vencimientos de t茅rminos聰, agrega, mientras esculca los c贸digos que mantiene en un portafolio, ce帽idos por una cinta negra.

Ah铆 no paran los 聭peros聮 que le hace al sistema. Dice que el escenario fue empeorado por la reforma a la Ley Penal (L. 906) con la que se minaron las figuras de aceptaci贸n de cargos, de negociaciones y acuerdos; 茅stos, en su concepto, eran de gran ayuda a la hora de evacuar la justicia.

聯El sistema se ha visto afectado, pues los procesos se est谩n demorando m谩s y ante la ausencia de beneficios, los procesados han preferido irse a juicio en busca de una mejor salida聰, se帽ala.

El nuevo sistema

El Sistema Penal Acusatorio (SPA) o sistema oral, implementado desde 2005 y que rige en el pa铆s entero desde enero de 2008, 聯es bueno, pero lo han atrofiado聰, se帽ala Garc铆a, haciendo referencia a la lluvia de reformas con las que se ha bombardeado la Ley 906.

驴Esa es la forma c贸mo se quiere hacer que la justicia sea m谩s efectiva?, pregunta.

聯Lo que la gente no sabe es que hoy por hoy un funcionario judicial se tiene que enfrentar a distintos sistemas penales: el antiguo (escrito), el nuevo (oral) y el de adolescentes.

Adem谩s, el ciudadano del com煤n no ha podido dimensionar el giro de 180 grados que desde 2005 dio la justicia penal en Colombia, ni siquiera lo han logrado concebir, por lo menos no del todo, los jueces, fiscales y abogados.

Hoy la justicia nacional y m谩s la penal, debe velar por los derechos de los procesados y uno de estos es precisamente la libertad, por eso se habla de una justicia garantista en donde solamente se justifica la detenci贸n de una persona por tres razones: obstrucci贸n a la justicia, para proteger a una v铆ctima o a la ciudadan铆a o para evitar una fuga.

Ante esto los jueces deben mirar si la medida es necesaria, proporcional y adecuada. La norma ni siquiera exige que se cumpla con los tres aspectos, sino que basta con uno de ellos. Y s煤mele a esto que para cada determinaci贸n debe tenerse presente lo que en determinados casos dice la Corte Suprema de Justicia.

聯El Art铆culo Primero de la Constituci贸n Nacional, que debemos respetar todos los colombianos, dice que el fundamento de un Estado Social y de Derecho, es la dignidad del ser humano聰, resalta. Por eso, considera que cada juez en el pa铆s debe, antes de tomar una decisi贸n, observar los par谩metros constitucionales.

聯Pero no podemos culpar a la gente por sus impulsos, pues por lo general las personas piensan en las leyes, en las condenas, en las sanciones, pero aprecian que a la par est谩 lo dispuesto por la Carta Pol铆tica, 聯a eso un juez no le puede hacer el quite, porque incurrir铆a en sanciones disciplinarias y hasta en destituci贸n聰, se帽ala.

聯A mi despacho han llegado fiscales que se olvidan de solicitar la medida de aseguramiento (detenci贸n) del procesado, y el juez no puede suplir eso; 驴qu茅 toca hacer?, ordenar la libertad聰.

El tr谩mite

El juez Garc铆a tambi茅n se apoya en que las pruebas que hoy reclama el nuevo sistema acusatorio son fundamentales, pues su falta afecta el proceso. 聯Este sistema es oral, pero no de discurso 煤nicamente. Mientras se hable de culpa 茅sta tiene que ser sustentada en pruebas聰.

聯No porque la persona acepte cargos debe ser encarcelada. Es m谩s, si una persona comete un delito sumamente grave, pero se le violaron sus derechos y garant铆as fundamentales en la captura, hay que soltarlo聰, dice, y a帽ade: 聯en Colombia una persona s贸lo puede ser capturada por orden de un juez, o por flagrancia, no m谩s聰.

聯Hoy el fiscal que es quien acusa, 茅ste es quien debe llegar al juicio con una teor铆a del caso para demostrarla, si no lo hace el 煤nico camino es absolver. Si falla la presentaci贸n de pruebas, se debe absolver y liberar聰, manifiesta.

Todo esto es precisamente lo que se ha dado en casos como el de Barranquilla, en donde un funcionario debi贸 dejar en libertad a un hombre que reconoci贸 haber asesinado a su esposa. 聯Que no se entienda es l贸gico. Pero lo que no puede pasar es que se condene a los jueces, pues si de culpables se trata, para eso est谩 la ley, pues ella es la que fija el actuar de estos funcionarios.

聯Es claro que un juez se puede equivocar, en muchos casos de buena fe, lo reprochable es que de inmediato y sin ning煤n an谩lisis se le amenace con investigaciones disciplinarias, como por los casos de los 聭falsos positivos聮.

聯Hay gente que habla de derechos cuando se trata de asuntos que los tocan a ellos y de justicia, condenas y reparaci贸n, cuando los afectados son otros. Los jueces estamos en medio, pues la decisi贸n que se tome nos pone entre la espada y la pared聰.

Hace esta 煤ltima reflexi贸n y vuelve a su tarea, la de todos los jueces, resolver los derechos de los colombianos.

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