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Domingo 14 de marzo de 2010 - 11:00 AM

Cueros trabajados a mano y empuje santandereano

Desde finales de la década de los años 40 hasta entrados los 90, si había una empresa en Bucaramanga reconocida por elaborar artículos de cuero era Damton Buxton de Colombia.

Publicado por: Diana C. León Durán / dleon@vanguardia.com

Contaba con más de 200 empleados en Santander y era el referente de grandes figuras del diseño nacional y regional. Entre ellas Nora Lozza Gualdrón, reconocida en la capital santandereana por la marca First Class.

Ella llegó a Damton cuando todavía cursaba la carrera de ingeniería industrial en la Universidad Industrial de Santander, por casualidades de la vida, como afirma.

El decano de la facultad, en ese momento, la recomendó de acuerdo a una referencia que había pedido la empresa.

'No tenía las mejores calificaciones, ni el mejor desempeño académico, pero él sabía que yo servía para trabajar', comenta Lozza.

En Damton trabajó casi 14 años, donde aprendió todos los oficios de la industria de transformación del cuero, desde los procesos operativos mínimos hasta convertirse en gerente de la empresa en Santander.

¿Cómo llegó a formar su propia empresa? 'por el destino y porque Dios lo tenía preparado así', dice entre risas.

'A los siete años de estar trabajando con la empresa me invitaron a participar de la selección de un gerente para una cooperativa de ahorro y crédito, me presenté y por cosas de la vida no me seleccionaron. Pero no hay mal que por bien no venga, si me hubieran escogido no estaría aquí', relata.

Otra de las oportunidades que sí pudo aprovechar y que hoy es una de las causas de que sea una empresaria, fue la posibilidad de que en el mercado de la compañía se desarrollara una línea de bolsos.

'Damton empezó como una empresa fabricante y proveedora únicamente, pero después se desarrollaron puntos de venta, entre ellos ‘La Peletería’, muy famoso en Bucaramanga, pero como sólo se hacían billeteras, la empresa tenía que comprar bolsos, zapatos y chaquetas. Desde el principio siempre estuve convencida de que nosotros podríamos fabricar los bolsos', relata la empresaria.

Siguiendo su convicción y ante una respuesta negativa para que Damton lo hiciera, decidió dedicarse a los bolsos ella misma.

'Lo pensé casi como dos años hasta que me decidí. No es fácil tener un trabajo estable y arriesgarse así. Pero lo hice y fue un año muy duro, trabajaba en las dos partes y era mensajera, contadora, y fabricante', dice Nora.

Sin embargo, ‘estrenarse’ en el mercado era la principal estrategia, por lo que la primera colección fue un acierto que no puede olvidar.

'Fabricamos bolsos en cuero y piezas de tela, moda que no se veía en el país, así que esos bolsos los vendimos todos', cuenta Lozza.

First Class, marca por la que es reconocida su empresa, lleva 22 años en el mercado santandereano después de ese salto.

Con ella ha exportado bolsos a Estados Unidos, Centroamérica y Suramérica.

Sin embargo, con el tiempo y la competencia cada vez más dura, la planta se ha tenido que reducir casi a la mitad.

Pese a ello Nora Lozza no se cansa de decir que, aunque muchas veces pensó en que la salida era cerrar la fábrica, la sigue impulsando el hecho de generar empleos para la ciudad.

Por eso piensa en nuevas estrategias, entre ellas la entrada de su hija a la industria y la posibilidad de que la segunda generación internacionalice la marca Nora Lozza.

El futuro: Las franquicias

Ya que la fábrica ha tenido que reducir sus instalaciones y prescindir de personal, esta empresaria empieza a pensar en nuevas estrategias de expansión, que según el estudio de mercado se encaminan hacia el desarrollo de franquicias.

Para ello ya han estructurado específicamente las condiciones del negocio y ya hay algunos empresarios extranjeros interesados en el modelo de la compañía, que espera concretar durante 2010.

Curtiembres, un problema de siempre

Según la empresaria, uno de los problemas que siempre ha afrontado el sector son las exportaciones que hacen las curtiembres nacionales.

Si el dólar es favorable y las condiciones del mercado para exportar también lo son, las curtiembres nacionales prefieren vender al exterior que suplir el mercado nacional.

'Nos quedan los materiales de peor calidad y con precio elevado y así no podemos competir', afirma Nora Lozza.

Primero, la calidad de vida

Cuenta Nora que duró casi 20 años liderando la empresa, en los que no había pensado en la calidad de vida de sus empleados y que la gran mayoría llevan el mismo tiempo como colaboradores. Sin embargo, en los últimos años se ha mostrado preocupada por la calidad de vida de ellos.

Así es como desde ese tiempo reciben capacitación en ahorro programado y contabilidad, para que hagan sus propias cuentas.

Sin embargo, teniendo en cuenta las historias y necesidades de cada uno, se ha enfocado en realizar poco a poco sueños de vida de sus familias.

'Hemos conocido la forma en que viven y sus necesidades, sobre todo de vivienda, así que poco a poco vamos cotizando qué es lo que necesitan y vamos y compramos para los que necesiten construir o arreglar de sus casas, como por ejemplo el piso, y hasta construirles más niveles a sus hogares.

 

Publicado por: Diana C. León Durán / dleon@vanguardia.com

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