“Buenas noches a todas las unidades disponibles, vamos a estar muy pendientes de los puntos críticos de seguridad requisando y pidiendo antecedentes para evitar cualquier novedad que se nos pueda presentar”.

Publicado por: REDACCIÓN JUDICIAL
Así, alertando a las patrullas que componen el dispositivo de seguridad para el remate de la sexagésima segunda Feria de Bucaramanga, fluía la tensión de lo que sería el operativo y el comportamiento de los ciudadanos, el cual fue aplacado por el frío y la lluvia.
Al fin de cuentas, la noche del viernes y la madrugada del sábado se resumen en el crimen de un joven de 18 años quien recibió de dos puñaladas en Piedecuesta y 99 riñas que dejaron seis heridos.
Para empezar el turno, un comando de la Fuerza de Control Urbano de la Policía recorrió una a una las calles más neurálgicas en materia de seguridad en los barrios Don Bosco, Santander, 12 de Octubre, La Feria y Girardot.
Mientras los policías verificaban por radioteléfono los antecedentes de las personas a quienes requisaban, la música no dejaba de sonar. En cada esquina un par de parlantes animaba, con ritmos diferentes, a quienes optaron por vivir su propia ‘Feria’ en la puerta de su casa.
Puñaladas fatales
A las 8:30 de la noche, hora en la que algunos ciudadanos se disponían a ingresar al rumbódromo y otros a Cenfer para disfrutar de los conciertos, en Piedecuesta un joven de 18 años cayó moribundo en el andén, luego de recibir dos puñaladas en la espalda.
Si bien el crimen ocurrió al margen de las actividades de la Feria, para las estadísticas de la Policía es la segunda muerte violenta que ocurre en el área metropolitana desde el inicio de las festividades.
El asesinato ocurrió en el parque San Rafael del municipio de Piedecuesta, como resultado de una discusión por causas que por ahora hacen parte de la investigación de las autoridades.
La víctima fue Edwin Giovanni Suárez Luna a quien la Policía halló y trasladó en un taxi al servicio de urgencias del Hospital de Piedecuesta, donde minutos después murió ante la gravedad de las heridas que recibió.
“Esto es muy relativo. Todo puede estar en aparente calma pero de un momento a otro, en cuestión de segundos, se puede registrar un homicidio por cualquier motivo”, señaló un Oficial de la Policía.
Así las cosas, mientras en el rumbódromo cientos de personas bailaban al ritmo del cantante vallenato Jorge Celedón, en Piedecuesta investigadores del Grupo Vida de la Sijín buscaban pistas para dar con el paradero del autor del crimen de Suárez Luna.
Luego de una hora y 30 minutos de ocurrido el crimen, hombres del Laboratorio Móvil de Criminalística de la Sijín adelantaron la diligencia de levantamiento del cadáver.
Choque múltiple
La noche avanzaba no con buenas noticias para la Policía por el crimen ocurrido en Piedecuesta, pero el dispositivo de seguridad continuó en marcha con patrullajes, requisas y solicitud de antecedentes.
Cuando el reloj marcó las 9:50 de la noche fue reportado un accidente de tránsito entre un vehículo, una motocicleta y una buseta en la esquina de la calle 28 con carrera 21 de Bucaramanga.
Al llegar al lugar, los socorristas de la Defensa Civil ya estaban subiendo en la camilla a una joven motociclista que resultó herida tras el accidente. La joven se quejaba de los múltiples golpes y contusiones que sufrió, al tiempo que era trasladada a un centro asistencial donde recibió atención médica.
De acuerdo con las autoridades, en el accidente resultaron involucrados el vehículo de placas FUE-002, que transitaba por la calle 28; la motocicleta de matrícula CYH-43C que iba por la carrera 21, y la buseta de placa UVG-129.
“Parece que el del carro omitió la señal de pare y chocó contra el de la motocicleta, quien a su vez colisionó con la buseta”, relató un testigo.
Tras el impacto, la motocicleta se deslizó 12 metros por el asfalto. Agentes de la Dirección de Tránsito y Transporte de Bucaramanga cumplieron con la diligencia de levantamiento del croquis del accidente.
Balance final
Ya en la madrugada del sábado, la lluvia se hizo más intensa y aplacó los ánimos. Los festejos en el rumbódromo, a donde asistieron 3.500 personas, terminaron en completo orden salvo algunos amagos de riña: “Incautamos 15 armas blancas y diez botellas de licor adulterado. En general la gente se comportó a la altura”, dijo el mayor Jorge Alexánder Pulido Tarazona, jefe del dispositivo de seguridad en el rumbódromo.
En Cenfer, donde se reunieron cerca de 8 mil personas, la situación también fue de completa normalidad: “Todo ha estado en orden, la gente ha mostrado un buen comportamiento y por fortuna no se han presentado hechos qué lamentar”, indicó la coronel Alida Torres Lamus, subcomandante (e) de la Policía Metropolitana quien tenía a su cargo la seguridad en Cenfer.
Entre la noche del viernes y la madrugada del sábado, la Policía atendió 99 riñas, solicitó antecedentes a 9.378 personas, requisó 6.375 vehículos, capturó a nueve personas por diferentes delitos e incautó 14 gramos de bazuco y 20 de marihuana.














