El taxista que murió el jueves luego de que la torre grúa de un edificio en construcción colapsó, era hijo el payaso ‘Tongorito’, uno de los cómicos más reconocidos en el país por su trayectoria.

Publicado por: REDACCIÓN JUDICIAL
“Por favor, cuídenme a mis hijos y avísenle a mi esposa”. Estas fueron las últimas palabras de Jonson Hernán Zambrano Rodríguez, de 47 años, el taxista que murió el jueves a las 2:40 de la tarde, luego de que la pluma de una torre grúa de un edifico en construcción se desplomó y le cayó encima, en la carrera 27 con Avenida La Rosita.
La víctima fatal era hijo de Pedro Alberto Zambrano, ‘Tongorito’, uno de los payasos de mayor trayectoria artística en Colombia y considerado patrimonio cultural viviente de Santander.
El taxista era padre de tres hijos de 11, 14 y 22 años, tenía una nieta de año y medio y vivía con su esposa en el municipio de Piedecuesta.
“También trabajó como payaso. Su nombre artístico era ‘regalito’. La verdad era el payaso de la familia, porque nos hacia reír a todos. Fue muy buen hijo y me duele profundamente su muerte”, dijo papá del ahora fallecido.
El dolor va por dentro
Aunque son pocas las veces que han visto llorando a ‘Tongorito’, quien durante décadas se ha ganado la vida haciendo reír a los demás, la muerte del quinto de sus seis hijos dejó ‘herido’ el corazón del mejor de los payasos.
“Mi papá ha llorado mucho, al igual que mi mamá. Por momentos nos reímos, pero al rato llegan los recuerdos y vuelven las lágrimas. Esa es la vida, unas veces se ríe y otras irremediablemente hay que llorar. Es muy difícil lo que estamos pasando como familia”, dijo Mauricio Zambrano, hermano de la víctima fatal.
La trágica noticia la conocieron a través de una llamada telefónica que les hicieron desde la Clínica Chicamocha, en donde se produjo la muerte del taxista.
“Apenas nos llamaron nos fuimos para la Clínica. Cuando llegamos acababa de morir. Entonces un sicólogo me acompañó hasta la casa y con él le contamos a mis padres lo que había pasado”, relató Mauricio Zambrano.
Los despojos mortales de Jonson Hernán Zambrano Rodríguez fueron entregados ayer a sus familiares, en la morgue del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, seccional Bucaramanga.
La víctima es velada en la Funeraria San Pedro y hoy en horas de la mañana se cumplirán sus exequias en el Parque Memorial Tierra Santa.
Para sacar fuerzas y menguar la tristeza que produce la muerte, esta familia de artistas se aferra a la famosa frase con la que se reponen los grandes espectáculos: “la función debe continuar”.
“Dos de mis hijos, ‘Tongorín’ y ‘Pulgarcito’ deben viajar mañana (hoy) a una gira por Armenia, Medellín, y Santa Marta a donde llevarán el show de ‘Los Tongoritos’. Mis otros hijos tienen que amenizar una piñata. Nos duele en el alma, pero sé que el mejor homenaje que le podemos hacer es continuar”, dijo don Pedro, el legendario papá de los payasos.
















