El Gobierno brasileño reforzó la seguridad en la frontera tras el ataque de ciudadanos brasileños a campamentos de inmigrantes venezolanos en Pacaraima y reiteró su negativa a cerrar el paso con Venezuela.

Publicado por: EFE
Según el ministro de Seguridad Institucional de la Presidencia de Brasil, Sergio Etchegoyen, un cierre de la frontera con Venezuela tras el ataque a un campamento de inmigrantes durante el fin de semana es “impensable” y sería “ilegal”.
La respuesta de Etchegoyen se da ante una nueva acción de las autoridades del estado fronterizo de Roraima, puerta de entrada de los venezolanos a Brasil, que han vuelto a pedir al Supremo que interrumpa el ingreso de ciudadanos de ese país.
El ministro garantizó que la situación en Pacaraima, un pequeño municipio fronterizo donde ocurrió el ataque, “ya está tranquila” y subrayó que un eventual cierre de las fronteras violaría las leyes que amparan a los inmigrantes en Brasil y “no ayudaría en nada a la cuestión humanitaria”.
Las autoridades de Roraima, a las que la Corte Suprema les negó una solicitud similar hace tres meses, han vuelto a alegar que no están en condiciones de atender las demandas de “salud y seguridad” que imponen los inmigrantes y pidieron otra vez que la frontera sea cerrada “temporalmente”, sobre lo cual el tribunal no se pronunció.
Etchegoyen dijo que, tras los incidentes en Pacaraima, el Gobierno ha decidido desplazar a 120 agentes de la Fuerza Nacional de Seguridad, formada por personal de la Policía Federal, para garantizar el orden en esa ciudad.
Asimismo, dijo que se estudian otras medidas para “acelerar el proceso de transferencia (de venezolanos) a otras regiones y para garantizar la seguridad y bienestar de los habitantes de Roraima”.
ONU reclama trato digno
La ONU pidió que se respeten los derechos de los venezolanos que huyen del país y que sean tratados con “dignidad” en las naciones de acogida.
“Es importante que aquellos que escapan de la violencia y que aquellos que huyen para salvar sus vidas reciban sus derechos y sean tratados con dignidad”, dijo el portavoz Stéphane Dujarric.
El vocero del Gobierno brasileño recordó que hay leyes y convenciones internacionales sobre los refugiados y dijo que es “importante que éstas sean respetadas”.















