No sobra repetir que el departamento de Santander, con sus 87 municipios, tiene todas las condiciones para que, con las estrategias, planes y proyectos adecuados, se fortalezca como una potencia turística a nivel nacional e internacional, con todos los beneficios que ello implica para su fortalecimiento económico, social y ambiental. Labor muy importante para el gobernador, los diputados, los alcaldes y los concejales, quienes deben trabajar en equipo. Los gremios, la Cámara de Comercio, las universidades y los líderes sociales y ambientales también podrán aportar mucho para consolidar un turismo sostenible.
En todas las provincias del departamento hay atractivos y fortalezas para la actividad turística. Y, para mencionar solo algunos, está el cañón del Chicamocha, con sus impresionantes montañas, como las que se observan desde el singular Parque Nacional del Chicamocha (Panachi), con su teleférico para llegar a la Mesa de Los Santos, un lugar muy especial para visitar y disfrutar.
Siguiendo con las riquezas naturales, están los dos parques naturales: el de la Serranía de los Yariguíes, con sus densos bosques, y el parque natural de Virolín, o Santuario de Fauna y Flora Guanentá Alto del Río Fonce. Nacen cinco ríos, lo que demuestra la importancia de la conservación de bosques y selvas.
Todas las provincias del departamento tienen municipios con características especiales para atraer turistas: su historia, iglesias coloniales, excelente gastronomía, parques bien arborizados, hoteles, hostales y, en varios de sus entornos rurales, cascadas para admirar y disfrutar. Para citar, la de Chaguatá, en una vereda del municipio de Oiba. Están también las de Suaita y Gámbita, entre otras. Y, para conocer y disfrutar, están Barichara, Villanueva, Guane, Charalá, Curití, Guapotá, Confines, Zapatoca, Betulia, Barrancabermeja y muchos más municipios. También está la quebrada Las Gachas, con aguas cristalinas, que es un atractivo turístico nacional ubicado cerca de Guadalupe. Y el gran embalse Topocoro, sobre la ruta que conduce a San Vicente, singular por su gran extensión, sus paisajes selváticos, los ríos que desembocan en él, su hotelería y sus restaurantes.
Entre los varios factores para consolidar al sector turístico en el departamento, es necesario que haya seguridad en todas las provincias. Es fundamental que la vía entre Bucaramanga y Barbosa permanezca en muy buen estado, y lo mismo las que conducen a los municipios. Estos deben mantener sus calles muy limpias, con buen servicio de acueducto, internet y energía eléctrica.
También deben ser tranquilos y sin ruidos, como lo manda la nueva ley contra el ruido. Muchos turistas los visitan para estar alejados del ruido y del desorden vial de las ciudades. Es importante establecer parqueaderos para los visitantes, evitando la congestión vial. Parques arborizados y cómodos. Locales comerciales bien organizados y gente amable para atender al visitante. Y hay más por hacer para Santander turístico.











