Publicidad
Vie Sep 22 2017
21ºC
Actualizado 09:59 pm
Martes 08 de Agosto de 2017 - 12:01 AM

Francisco de Roux

Columnista: Carlos Gómez

El Padre Francisco es un hombre excepcional: ser humano integral e íntegro, generoso, sencillo, desprendido, profundamente espiritual, erudito, de hondura académica, conciliador, perspicaz y entregado totalmente a las manos de Dios para el servicio de la humanidad. Pacho no necesita felicitaciones ni reconocimientos porque su vida, ministerio sacerdotal y apostolado los ha vertido con transparencia y efectividad a la causa de la construcción de la paz, la reconciliación y el respeto de las personas más allá de las ideologías. Pocos como él en este momento complejo, pueden hablar con autoridad sobre amor, responsabilidad, perdón, justicia social y paz. Gracias a su clarividencia, ha sido promotor de grandes proyectos de transformación y señalador de horizontes. A su lado, se siente, entiende, mira y admira lo que significa mostrar el rostro misericordioso de Dios y la presencia transformadora de Jesucristo que inspira, motiva, invita, pero no impone ni se siente dueño absoluto de las soluciones.

En Santander ha dejado huella imperecedera. Creó elPrograma de los Jesuitas en el Magdalena Medio que no solamente permite la puesta en marcha de proyectos productivos campesinos de gran impacto en el mejoramiento de sus condiciones de vida, sino que por su acción y llamado continuo al diálogo ha salvado muchas vidas y permitido acercamientos de contrarios para la búsqueda de caminos comunes, sin forzar “conversiones” ni propiciar hipocresías de cara a la galería. Ha sido testigo de Jesucristo en medio de la barbarie, pero no un impostor que busca prosélitos ni honores.

En los últimos días nos sorprendió ayudando a acercar los más encarnizados contradictores en el conflicto. Fue facilitador del encuentro inédito entre jefes guerrilleros de las Farc y jefes paramiltares; los dos, grupos causantes de inmenso dolor y muerte,hoyestán comprometidos en la búsqueda de caminos comunes hacia la cimentación de una mejor Colombia conpaz, equidad y justicia social.

No son pocos los insultos y críticas injustas que Pacho ha recibido. Felizmente, tiene claros sus horizontes para construir puentes y derribar muros; por eso, ante el odio responde con amor, ante la injuria con más compromiso. Gracias Padre Francisco.

Autor:
Carlos Gómez
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Contactar al periodista
Su voto: Ninguno (2 votos)
Otras columnas
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad