Publicado por: Christiane Lelievre
Es el nombre del programa liderado por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo para “impulsar el desarrollo empresarial y económico de las micro, pequeñas y medianas empresas…” Propaís es la entidad encargada de ejecutar el programa y de “incentivar y promover el consumo de productos colombianos.” Impulsada por este programa, mañana en las instalaciones de la UIS Bucarica, se realizará una rueda de negocios.
Así se intenta rescatar lo que se ha tratado de acabar durante años al hacernos la apología de los TLC, particularmente el de las grandes ligas, con Estados Unidos. En este contexto son casi contradictorias las invitaciones a “querer lo nuestro” y “comprar colombiano”. Además, las cifras lo muestran y los titulares de prensa lo confirman “Colombia se desindustrializa y especializa en ventas de servicios.” Obviamente, las importaciones crecen y es más fácil conseguir artículos extranjeros que colombianos y de calidad (los mejores son “de exportación”)
Así las cosas, el gancho para atraer la clientela sigue siendo: “es americano”, “traído de Panamá”, “es de marca, legítimo XXX, importado.”
Además, a duras penas se encuentran productos “made in Colombia”, la mayoría viene con el rótulo “made in China” o “made in Taiwan”. Comprar colombiano es casi un apostolado para convencidos, cuando hasta el ajo vendido en supermercados viene de la China y se importan maíz, soya, trigo y arroz. Además se requieren cambios de mentalidades, porque muchos colombianos que cantan el himno nacional con la mano en el corazón y repiten a quien quiera oírlos que Colombia es el país más lindo del mundo, muchos de ellos consumen enlatados importados y se enorgullecen de que sus hijos tengan “ropa americana” (o sea… norte americana).
Un mensaje circula por Internet, invitando a comprar regalos de fin de año a productores locales que fabrican objetos útiles o de adorno, que se pueden comprar para manifestar amistad y cariño en este fin de año.











