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Martes 15 de Agosto de 2017 - 12:01 AM

Palabras inútiles

Columnista: Ernesto Rueda Suarez

La estrategia no es nueva, ha sido usada varias veces desde la Revolución Rusa, para no ir tejos. Naomi Klein la ha llamado “teoría del shock”. Sus sustratos históricos pueden estar en los orígenes mismos de las civilizaciones, montados sobre una piedra angular: el miedo. El shock y el miedo fuerzan a la gente a ser obediente y aceptar “soluciones”, que pueden llevar desde suspender a la democracia real, hasta considerar que es necesario suprimir los derechos fundamentales en aras de supuestos objetivos de seguridad nacional o de lograr una sociedad “buena”, como se han planteado –sin excepción- las revoluciones modernas, incluido el delirio anacrónico pseudobolchevique del chavismo. De Lenin a Friedman se ha empleado la misma estrategia –dice Klein-: crear situaciones catastróficas como condición para el “progreso”, para la implantación de un plan, llámese neoliberalismo, socialismo o “América Primero”. Las técnicas son muy variadas, con un denominador común: el uso intensivo, sistemático, continuo de la mentira política, el fraude, o los espejismos expresados en falsas noticias o postverdades.

De moda tenemos el descoyuntamiento de la opinión pública, las declaraciones “locas” de Trump, Kim, Maduro; por supuesto tenemos nuestra propia cosecha que aturdirá nuestras próximas elecciones legislativas y presidenciales. ¿Podremos sobrevivir? Depende de nuestra resistencia a las bajas pasiones, a la virtud de no tragar entero, al rechazo de los “dedazos”, como los llaman en México. A Trump se le acaba el pensamiento racional (¿?) frente a la amenaza inmediata de las bombas, ante la ficción nuclear –como a Kim-, pues es una guerra imposible. Hasta piensa “Madurito” invadir Nueva York, con huestes de zombis.

Las declaraciones parecen “locas”, ¿qué tienen detrás? Sin duda proyectos catastróficos, lo vemos en Venezuela, en el resurgir explosivo del supremacismo atávico y segregacionista de Charlottville con un Trump complaciente que ha recibido fuerte oleada de críticas de la sociedad estadounidense, de funcionarios de la Casa Blanca, del legislativo, y hasta de la misma Ivanka.

Autor:
Ernesto Rueda Suarez
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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