Al celebrar el día del maestro me siento feliz al poder contemplar lo realizado por más de 40 años. Estoy pensionado pero añoro aquellos años en que realicé mi labor.
Yo había perdido las ganas de luchar porque fui perseverante pasando hojas de vida a cuanta empresa solicitaba ejecutivos para el área comercial, profesionales para desempeñarse en áreas operativas. Visité muchas bolsas de empleo y siempre quedaba esperando una respuesta positiva. Luego de ir y venir por más de 8 meses, por fin obtuve lo que tanto deseaba.
El día del trabajo nos hizo reflexionar sobre nuestro proyecto de vida familiar y sacamos la conclusión que debemos dedicar un poco más de tiempo a nuestros hijos. Esto ha sido resultado de una tertulia que organizamos con ellos donde explicaron cómo se sentían y que deseaban de nosotros. Fue algo muy lindo, porque nunca lo habíamos hecho.
Doloroso resulta ver en televisión a nuestros hijos maltratándose físicamente como si fuera animales salvajes, sin que nadie intervenga para frenar esa lucha alocada de poder, donde impera la violencia, la intolerancia y el irrespeto. Vemos lanzar patadas, puños, piedras, cuchilladas, disparos con armas de fuego dejando heridos o muertos en su desenfrenado comportamiento.
He llegado a la conclusión que a los hijos se les debe educar con firmeza desde muy pequeños, porque siendo grandes se convertirán en el dolor de cabeza de sus padres.
Siento que para mis padres soy un estorbo. Rara vez mi madre o mi padre dialogan conmigo. Ellos solo piensan en trabajar, pelear cuando no están de acuerdo en algo, ver televisión y dormir.
A pesar de haber vivido una experiencia dolorosa en mi ámbito familiar por la conducta violenta e irresponsable de mi padre quien tomaba mucho, era mujeriego y nos trataba mal, recibí el amor y estímulo de mi madre para estudiar y llegar a ser lo que hoy soy.
Los padres somos los primeros educadores de los hijos, porque éstos aprenden de nuestro comportamiento, de nuestro vocabulario, de nuestras reacciones y sentimientos. Esto he repetido muchas veces a mi esposa, quien a todo momento grita, es grosera, celosa, intensa, aburrida. Somos profesionales y trabajamos en diferentes compañías como Ingenieros civiles.
Con infinito recogimiento y alegría recibimos Semana Santa con un nuevo Pontífice: Francisco. En sus manos estará el destino de la Iglesia Católica.
Soy un hombre afortunado al contar con una familia conformada por 4 mujeres es decir mi madre y mis tres hermanas mayores. Mi padre falleció cuando yo tenía 5 años. Hoy siendo casado y profesional siento que recibí desde pequeño todo el amor y dedicación de mujeres maravillosas que formaron en mí a un hombre honesto, respetuoso y responsable.