Publicidad

Editorial
Sábado 21 de enero de 2012 - 07:08 PM

Sin inmunidad ante una posible recesión mundial

En palabras claras y directas como las del jefe de macroeconomía del BM, Andrew Burns, los países en desarrollo deberían tener esperanzas para lo mejor, pero prepararse para lo peor

Publicado por: REDACCION EDITORIAL

Compartir

La advertencia conocida esta semana, tiene como fuente nada más y nada menos que al Banco Mundial, BM. La más importante institución financiera internacional, informó el miércoles que ningún país en el planeta incluyendo a las economías en desarrollo, está inmune a la recesión que se cierne sobre Europa.

La Zona Euro, que se puede considerar la economía más importante si se suman los países que la conforman, podría experimentar una crisis como la ya vivida en el año 2008, la cual sin duda alguna, repercutiría en los cuatro puntos cardinales. Desde las demás naciones desarrolladas como los Estados Unidos, hasta países emergentes como el caso colombiano.

De hecho, el BM ya disminuyó sus proyecciones de crecimiento para la economía global, de un 3.6% para este año, a un 2.5% sin contar con la tan temida y posible profundización de la crisis.

El escenario según el Banco, es el siguiente. La Eurozona, de ver sus dificultades agrandadas por causa del monumental problema de la deuda de varios de sus integrantes, tendría de manera obligada que disminuir aún más su consumo, al tiempo que tendría en graves aprietos a su sistema financiero. Simultáneamente, las principales naciones en desarrollo como Brasil y sus pares, que han sido consideradas como los motores de la economía mundial en los últimos años, han disminuido su paso, lo cual de sumarse a la de por sí difícil situación  de la Unión Europea y a la falta de herramientas para estimular su economía como la que sufre Estados Unidos, podrían terminar alimentándose mutuamente, agravando aún más el problema.

Problema cuyas repercusiones no podrían evitar los países emergentes, como la caída en el precio de los commodities, el petróleo y el carbón, que son sus principales exportaciones. Lo mismo ocurriría con las remesas que envían sus nacionales viviendo en el exterior, que podrían disminuir hasta más de un 5%.

Puesto en palabras claras y directas como las del jefe de macroeconomía del BM, Andrew Burns, “los países en desarrollo deberían tener esperanzas para lo mejor, pero prepararse para lo peor”, para luego agregar “de una escalada de la crisis, no se salvaría nadie.

Así las cosas, las tasas de crecimiento tanto de las naciones desarrolladas como de las más pobres, podrían caer a niveles por debajo  del 2008.

Sin embargo, si bien la inmunidad ante la  crisis no existe, estos países sí pueden prepararse para que la ola no los golpee tan duro. Y la mejor manera de hacerlo, por ejemplo para el caso colombiano, es mediante un manejo serio y eficiente del sector público.

Sí. Así la historia no ayude mucho para ser optimistas en este sentido, ya que la dilapidación y el derroche de los presupuestos oficiales siempre han estado a la orden del día al tiempo que la inversión social sigue brillando por su ausencia, es mediante una unión estrecha y una colaboración eficaz entre los sectores público y privado, que un trance como el que se está engendrando puede mitigarse.

Y la clave, claro está, consiste en comenzar desde ahora mismo.

Publicado por: REDACCION EDITORIAL

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día