En el país solamente se incauta cerca del 8% del total de mercancías que logra permear las fronteras
Publicado por: REDACCIÓN EDITORIAL
La economía colombiana padece una enfermedad letal y silenciosa. Esta afección genera desempleo, informalidad, crea poderosas bandas de crimen organizado, afecta significativamente las finanzas públicas de la Nación, los departamentos y los municipios, tiene el músculo suficiente para desestabilizar al sector real de la economía, genera competencia desleal, tiene inmenso poder y corrompe a un amplísimo número de funcionarios estatales de todos los niveles. Pese a todo ello, poco o nada se ha hecho de peso para enfrentarlo eficazmente: el contrabando. En el país solamente se incauta cerca del 8% del total de mercancías que logra permear las fronteras y deambular a sus anchas en todo el territorio nacional.
El contrabando genera mafia, comete toda clase de crímenes, fue la partera del narcotráfico ya que los primeros ‘narcos’, esos que erigieron tan nefasto edificio de delitos, eran contrabandistas; hoy, en Colombia, el narcotráfico y el contrabando mueven cifras en dinero semejantes. Mas en algo se diferencian: el mundo de los narcotraficantes y sus delitos son muy ruidosos mientras el universo del contrabando es silencioso en grado sumo.
En Colombia hay ene formas de contrabando; políticos, funcionarios públicos de todo nivel, miembros de las fuerzas del orden, empresarios, etc., están vinculados a él, pero todos los escándalos que por contrabando ha habido, han tenido silenciador y pronto se olvidan.
El contrabando desde hace tiempo, eficazmente infiltró la política y muchos de los miembros de la administración pública nacional, departamental y municipal, del Congreso, de las Asambleas y Concejos Municipales son “fichas” de contrabandistas, pero nadie señala nada en tal sentido.
En todas las circunscripciones electorales y para todos los niveles de cargos de elección popular, el contrabando tiene candidatos ‘claves’ que si son electos garantizan a los contrabandistas el poder seguir en su actividad delictiva a sus anchas. A ellos los financian en forma generosa. Y nada se dice ni se hace al respecto.
Hace más de un año, pomposamente, el presidente Santos Calderón creó el FEA (Frente Estatal Anticontrabando). ¿Qué resultados ha arrojado a hoy? Se desconocen sus logros.
¿Durante cuánto tiempo más el contrabando seguirá siendo el “rey” de los delitos, silente y eficaz en su tarea de derruir a nuestra economía y al Estado?










