Publicidad
Mié Ago 23 2017
22ºC
Actualizado 07:13 pm
Viernes 21 de Abril de 2017 - 12:01 AM

La inmigración de venezolanos

ARCHIVO/VANGUARDIALIBERAL

El drama político, económico y social que atraviesa Venezuela, ha llevado al aumento geométrico de la emigración de personas de ese país a las naciones limítrofes, especialmente a Colombia y Brasil.

Como ha ocurrido a lo largo de la historia de la humanidad, los éxodos tienen muchas aristas de diverso orden y una característica similar: ningún país está debidamente preparado para recibir cientos de miles de inmigrantes, ni tiene la capacidad que las circunstancias exigen para responder debidamente a tal fenómeno.

Ante un éxodo, los países que reciben a quienes huyen de difíciles circunstancias sociales, políticas, humanas y económicas, deben dar amplias muestras de solidaridad y comprensión con los emigrantes.

Los países de Europa occidental han sido, en los últimos años, el destino de millares de migrantes africanos y asiáticos que huyen del hambre, las guerras y las difíciles circunstancias que se viven en sus lugares de origen. Naciones del Viejo Continente como Alemania e Italia, con entereza e inteligencia buscan dar adecuada respuesta a tal drama humano.

Es de imaginar que Colombia tiene implementado un plan administrativo para dar atinada respuesta a este hecho humano de características excepcionales, el que aumentará en los meses por venir, pues la confrontación entre quienes detentan el poder y quienes hacen oposición en Venezuela no tendrá una rápida solución, previéndose un desenlace amargo, dramático en grado sumo.Si tal plan no existe o es miope, lo que sigue para Colombia en tal materia es para preocuparse.

Se oyen quejas de autoridades municipales y regionales de diversos departamentos de lo que ocurre con los inmigrantes que a brazo partido tratan de incorporarse a nuestra economía para sobrevivir, que buscan hallar acomodo entre nosotros, así este solo sea pasajero. Todos los municipios de Santander deben implementar planes de acción humanitaria al respecto por nuestra cercanía con Venezuela.

El comportamiento de los colombianos debe ser de comprensión frente al drama humano que atraviesan los nacionales del hermano país y debe censurarse toda actitud hostil, más en estos tiempos en que los derechos humanos de los migrantes tienen protección legal y la solidaridad de la comunidad internacional.

Voces destempladas y argumentos miopes se oyen pero no deben ser atendidos ya que la solidaridad debe tener una dimensión superior a las miradas estrechas que haya sobre tal drama.

Publicada por
Su voto: Ninguno (2 votos)
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad