Tres municipios de Santander levantaron alarmas por fraude y violencia de cara a las elecciones al Congreso y Presidencia. Los casos más graves son Bucaramanga y Barrancabermeja de acuerdo con la Misión de Observación Electoral, MOE.

Publicado por: REDACCIÓN VANGUARDIA.COM
Para el caso de Bucaramanga, fuentes de la MOE advirtió que existe riesgo por compra de votos, movimiento tradicional de las maquinarias electorales que todavía predominan en la ciudad.
"En Bucaramanga el riesgo está en las campañas que se están trabajando en cuerpo ajeno porque están impedidos por alguna restricción jurídica, representando a otras personas a través de empresas electorales. Hay alto riesgo de constreñimiento al sufragante", informó una comunicado de la Misión de Observación Electoral.
Para la MOE, el riesgo extremo en Barrancabermeja hace relación con la detención del Alcalde, Darío Echeverri, la presunta manipulación de electores y con "el fantasma de la violencia que sigue estando presente".
En el caso de Betulia las maquinarias tradicionales sitúan al municipio en el nivel medio de riesgo de fraude, por lo que se le pide a las autoridades electorales hacer un seguimiento especial.
Panorama nacional
De acuerdo con la MOE estas elecciones registran el menor nivel de riesgo de violencia desde que la entidad hace esta medición. Sin embargo, aunque el número de localidades en riesgo consolidado disminuyó frente a las anteriores elecciones de 2014, en donde se registraban 260 regiones, el nivel de riesgo extremo aumentó en 14 municipios, pasando de 50 en 2014, a 64 para los procesos electorales que se avecinan.
Frente a esta situación Alejandra Barrios Cabrera, directora nacional de la MOE, explicó que “los riesgos electorales pasaron de ser corredores que atravesaban importantes zonas del país a ser regiones específicas en las que se concentran economías ilegales y diferentes actores armados”.
La MOE solicitó al Gobierno Nacional, a las autoridades electorales y a medios de comunicación, especial atención a estos 170 municipios de los cuales 64 están en riesgo extremo, 65 en riesgo alto y 41 en riesgo medio.
También se indica que los factores indicativos de fraude, tanto para las elecciones de Cámara como para las de Senado, disminuyeron levemente con relación a hace cuatro años.















