La anunciada salida de los buses del transporte convencional de Transpiedecuesta y Villa de San Carlos, que dejaron de operar desde ayer, ha generado dificultades para la movilización de los usuarios de transporte público desde Piedecuesta hacia los municipios del área metropolitana.

Publicado por: ÉDGAR OMAR BUSTOS A
Decenas de piedecuestanos se encontraron en las paradas de los buses, la mayoría sin las tarjetas inteligentes para ingresar a los buses alimentadores del Transporte Masivo, y otros que tenían sus tarjetas pero no les alcanzaba la carga para el pasaje de regreso.
La salida de los buses convencionales fue anunciada por este medio el pasado domingo, luego de que la Inspección de Tránsito y Transporte revelara que la Contraloría Departamental emitió un comunicado de control y advertencia en el que exigía que estas rutas debían salir de operación, so pena de ser sancionados por el llamado paralelismo.
Los ciudadanos se quejaron, además, por las fallas que se registraron ayer en el transporte masivo, en el sentido de que los buses no daban abasto con la demanda, lo que llevó a más de un ciudadano a esperar cerca de una hora para tomar el servicio.
A esto se suma la falta de información en las calles o paradas de buses en los barrios dónde más de uno desconocía los puntos de venta y recarga de las tarjetas inteligentes, así como el sentido de las rutas que debían tomar para salir de un barrio a las estaciones y tomar allí el bus que los llevaría hacia Bucaramanga o zonas de destino.
Henry Jaimes, uno de los usuarios, precisó que el servicio “empezó mal, lástima que salieran los buses propios que había; todo mundo esperando hasta casi dos horas para poder transportarse y buscando en dónde venden esas tarjetas y nadie nos ha dicho nada ni sabemos qué alimentador tomar que nos lleve a donde necesitamos ir”.
La subienda informal
Ante esta situación el sector informal aprovechó para hacer el respectivo transporte en el casco urbano hacia afuera del Municipio, como por ejemplo Floridablanca – Cañaveral, quienes según algunos ciudadanos “los moto piratas son los que están echando bueno porque cobraban 8 mil pesos a Florida, otros transportan a 4 mil pesos hasta La Españolita, otros 2 mil pesos al barrio donde uno quiera ir”, dijeron ciudadanos.
Piden reflexión
El secretario de Gobierno, Humberto Mantilla, informó que efectivamente “desde tempranas horas de la madrugada se vivieron dificultades, lo que indica que Metrolínea no estaría aún preparado para atender toda la demanda de usuarios en Piedecuesta, vamos a seguir pendientes en especial en las horas pico para ver como trasciende esta situación y tomar medidas para evitar que esto siga siendo traumático para los piedecuestanos”.
Mantilla instó al Área Metropolitana y a la Contraloría para que se reflexione y se proceda en lo posible a realizar un desmonte gradual de los buses convencionales a fin de que no se siga presentando lo que ha ocurrido hasta el día de hoy.
No hay gradualidad convencional
En cuanto a la propuesta del Gobierno Local de reflexionar en dialogar con el Área Metropolitana de Bucaramanga para lograr una salida gradual de los buses convencionales, el gerente de Metrolínea, Jaime Rodríguez precisó los buses salieron “justamente porque la Contraloría Departamental envió el control de advertencia y mientras exista ese control de advertencia, Metrolínea no puede hacer nada porque no le compete lo de las rutas, sino que es al Área Metropolitana de Bucaramanga, y segundo el AMB tampoco puede porque la Contraloría también le emitió esa advertencia, entonces hay que esperar unos días, una semana diría hasta que se asiente el sistema y la situación y se fortalezcan los puntos débiles”.
Metrolínea solicita cero odios
Ante las quejas de la comunidad el Gerente de Metrolínea Jaime Rodríguez Ballesteros, informó ayer a este medio que en cuanto a las dificultades que han tenido algunos ciudadanos para conocer los puntos de venta y recarga de las tarjetas inteligentes, “se dieron instrucciones al contratista de recaudo que se propiciara esto, porque el número de puestos de venta es insuficiente, por lo que en cada bus se estaba tratando de que se contara con una persona disponiendo de las tarjetas en los alimentadores y estamos tratando de ajustar eso y tener todos los sitios”.
Referente al tema de las demoras y la falta de funcionarios de Metrolínea que denunciaron ciudadanos en algunos sectores orientando a los ciudadanos, Rodríguez aclaró que efectivamente “sí hubo funcionarios de Metrolínea, del contratista recaudador y funcionarios de los despachadores de las empresas en diferentes estaciones, lo que pasa es que había mucha gente, pero sí había funcionarios indicando las frecuencias”.
Rodríguez advirtió que respecto a las demoras en el servicio, algunos buses alimentadores “se demoraron porque en los barrios los detuvieron y los sabotearon y pues es un primer día donde hay que hacer una cantidad de ajustes y hay que ir esperando que depongan un poquito los odios que puede haber al sistema. Se manejó la operación dentro de términos razonables, no diría yo que normales, pero se van a corregir las fallas”.
Opinión ciudadana
Henrry Jaimes, Usuario
“Esto no está bien, hay mucha demora para uno coger un alimentador y que lo lleven para coger otro bus, hay dificultades vamos para el centro no sabemos que coger ni hay tarjetas a la venta ni nada”
Mery Almeida, Usuaria
“Nunca he estado de acuerdo con Metrolínea porque lo dejan a uno con unas inmensas distancias en las que la gente no está de acuerdo y lo peor es que nos obligan a utilizarlo cuando aquí somos un país libre, llevo dos horas esperando, no hay quien nos diga dónde venden esas tarjetas, nada”
Elsa Moreno, Usuaria
“Vivo en Bucaramanga y me demoro casi dos horas en llegar acá, mientras que con un bus convencional gastaba 40 minutos, no tengo la tarjeta y tampoco se aquí dónde la venden”.
Deisy Ballesteros, Usuaria
“Me parece terrible la salida de los buses convencionales porque es más vuelta, más demora, hay que hacer trasbordo mientras que los otros buses venían directo”.













