Como consecuencia de los disturbios y las detonaciones de explosivos registrados ayer en la Universidad Industrial de Santander, UIS, y sus alrededores, el Consejo Académico decidió no reanudar la actividad académica hasta nueva orden.

Publicado por: Íngrid P. Albis Pérez y Érika Martínez
Sin embargo, los docentes y personal administrativo deben asistir a sus jornadas laborales como habitualmente lo hacen.
Al respecto, Jaime Alberto Camacho Pico, rector de la institución, explicó que con esta situación de orden público se registraron "daños y destrucciones en mínimo ocho edificios... Se derribó la puerta de acceso y se rompieron vidrios, lo que facilitó el ingreso a las oficinas. De allí se sustrajeron algunos equipos de propiedad de la universidad, computadores portátiles, video beam y disco duros".
Al tiempo señaló que los dos jóvenes que serán judicializados por la Policía Metropolitana de Bucaramanga son estudiantes activos (de tercer semestre) de la Universidad: uno de la carrera de Biología y el otro de Ingeniería Civil.
"La UIS en este momento instaura la denuncia ante la Fiscalía y consideramos que ésta se sumará al proceso de judicialización de estas personas detenidas. El estudiante de Biología, en el pasado, había quedado 'PFU", puntualizó.
Cabe resaltar que durante los enfrentamientos, cinco uniformados resultaron heridos con 'papas-bomba'.
Sobre las residencias universitarias
No obstante, el Rector mencionó que en ningún momento se ha pensado en la privatización de residencias del Bienestar Universitario. Pues es de aclarar que ésta sería una de las causas de los hechos presentados.
"Son 30 residencias y a ochos estudiantes se les terminó el plazo... ellos se niegan a desalojar y de esos, dos presentaron tutela. Uno de los reglamentos de éstas, es que el estudiante la habita, teniendo en cuenta la duración de la carrera".
Sin embargo, Residuis dijo en un comunicado que, "pese a que los residentes nos hemos visto afectados por decisiones administrativas universitarias lesivas para esta comunidad, nuestro proceder ha estado siempre sujeto a las vías de derecho establecidas en la Universidad en concordancia con la Constitución Política y la legislación colombiana".
Sobre los daños
Por otra parte, Camacho Pico aseguró que los daños ocasionados en el campus central llegarían a los $3.000 millones, aunque hasta el momento no se tiene un balance preciso sobre estos.
En el edificio de Administración, en donde se registró la deflagración, sostuvo que "el área está calcinada en un 40%. Se quemaron computadores y mobiliario. De igual forma, se presentaron daños en los servidores que tienen información estratégica, sea ésta académica y financiera, debido a que los equipos requieren unas condiciones de operación bastante sensibles de temperatura y humedad".
En esta zona se encuentra la Rectoría, la Secretaría General, Admisiones y Sistemas de Información, entre otras.
Así fue como empezó todo
Un grupo de cerca de 30 encapuchados iniciaron el pasado miércoles la detonación de explosivos que perturbaron la jornada académica de la UIS. Hacia las 10 de la mañana, los manifestantes se tomaron las porterías de la institución y propiciaron enfrentamientos con la fuerza pública. Incluso en uno de los edificios se presentó un incendio.
Un detenido fue dejado en libertad
Ayer fue dejado en libertad uno de los dos estudiantes de la UIS capturados luego de los fuertes disturbios presentados en la institución.Según pudo establecer Vanguardia Liberal, se trata del estudiante de 22 años de edad, quien había sido dejado a disposición de la Fiscalía por el delito de daño en bien ajeno, responsabilizado de ser el autor material de una conflagración en el edificio administrativo.Por otro lado, al cierre de esta edición no se conocía la determinación del juez de control de garantías sobre el caso del segundo estudiante, de 20 años de edad, a quien se le acusa de porte de material explosivo y privativo, daños en bien ajeno y ataque a servidor público.Al joven de 20 años lo responsabilizan de lanzarles dos 'papas-bomba' a dos patrulleros de la Policía que le solicitaron una requisa.Por los delitos que se le imputan, de carácter agravado, el estudiante enfrentaría una pena de 10 a 15 años de cárcel.













