Una vez identificados los sectores más críticos en cuanto a la presencia de Aedes Aegypti, las autoridades de salud adelantarán estrategias especiales para controlar el avance del dengue, con la colaboración de los respectivos líderes comunales.

Publicado por: Érika Juliana MArtínez
En promedio siete de cada 100 viviendas en Bucaramanga tienen criaderos, larvas y mosquitos transmisores del dengue. A esta conclusión llegó la Secretaría de Salud Municipal luego de inspeccionar 5.031 hogares en diferentes barrios y descubrir la presencia del Aedes Aegypti en 7,4% de ellos.
Alba María Amaya, bióloga adscrita al programa de vectores de la Secretaría de Salud y Ambiente de Bucaramanga, sostuvo que esta cifra se encuentra por encima del índice máximo: “No debería ni llegar a 1 el índice aédico, pero es aceptable que llegue máximo a 5. Una localidad que tenga más del 5% requiere atención”.
Si bien solo tres sectores de la ciudad se encuentran por debajo del índice permitido (Ciudadela, suroccidental y Lagos del Cacique), la situación más alarmante se identificó en las comunas Norte, Nororiental, Morrorrico y Mutis.
Según el diagnóstico, en estos sectores la presencia del Aedes Aegypti se concentra principalmente en barrios como Café Madrid, Mirador, Villa Rosa, Buenos Aires, Balconcitos, Esperanza III y Mutis.
La bióloga resaltó que durante los últimos años la localidad de Morrorrico ha reportado el mayor número de casos en la ciudad y sus índices aédicos no han bajado: “Desde la semana pasada estamos haciendo intervención química en esta zona, además es uno de los sitios donde se adelantará la jornada de recolección de inservibles. Esperamos que la comunidad se sensibilice con respecto a este tema del dengue porque el 90% de la responsabilidad se encuentra dentro de las viviendas”.
Atacar el problema de raíz
En general, en estas cuatro comunas de la capital santandereana se estarán centrando las capacitaciones con la ciudadanía y las fumigaciones para controlar el avance del dengue.
Y es que de acuerdo con la profesional adscrita al programa de vectores del municipio, “el mayor número de criaderos los encontramos dentro de las viviendas. La invitación es a que la ciudadanía revise, inspeccione e identifique los criaderos”.
“La pila, los floreros o los recipientes que acumulen agua por más de tres días son un factor de riesgo. Son un sitio potencial para que el mosquito llegue, ponga los huevos y se desarrolle el ciclo de vida”, agregó.
"El resultado de las muestras realizadas indican que todos debemos bajar la presencia de criaderos y mosquitos. Ninguna comuna está libre del Aedes Aegypti. Está en todos los barrios de la ciudad, no es solo de los estratos bajos".
Alba María Amaya, bióloga














