Cansados de los constantes desvelos debido al funcionamiento de un bar karaoke abierto en el barrio San Victorino, que al parecer no cumple con las características de aislamiento acústico que exige la ley, 42 ciudadanos propietarios y residentes de los inmuebles ubicados en la manzana que corresponde a la calle 13 y 14, entre carreras 16 y 17 firmaron un derecho de petición en el cual solicitan la intervención definitiva de las autoridades.
Publicado por: Nancy Gómez Cala periodistasocorro@vanguardia.com
Según el documento presentado ante la Inspección Municipal de Policía, la Secretaría de Planeación, al Comandante de la Estación de Policía y a la Personería Municipal, radicado el pasado 15 de julio, desde el 23 de junio empezó a funcionar en un horario de 8 p.m. a 4 a.m., el bar que según manifiesta la comunidad, es también discoteca y debió ser sacado a través de tutela por los habitantes del barrio Chiquinquirá, de donde fue trasladado al San Victorino. A pesar de ser este sector ampliamente comercial, la discoteca colinda internamente con los numerosos inmuebles donde residen estos habitantes, y en algunos casos con los dormitorios de personas de todas las edades, algunas con dificultades de salud, que exigieron formalmente que se respete su derecho al descanso. Hugo Uribe Quiroga, residente de uno de los predios vecinos, señaló que 'en ese sector pueden funcionar bares, pero con las características que exige el Código Departamental de Policía de Santander, como es el caso del horario que va hasta 12 de la noche y según el acuerdo 011 de 2003 que determina el Esquema de Ordenamiento Territorial, que en su artículo 88 parágrafo uno estipula al sector del Centro como zona prioritariamente de uso residencial'. Al respecto la Secretaría de Planeación sostuvo que para colaborar con el crecimiento comercial del municipio, dado que en San Victorino hay un importante número de negocios, se expidió la licencia de uso y se le dijo al propietario que tomara las medidas necesarias para evitar la contaminación auditiva, pero en vista de esta situación la Inspección de Policía está a punto de cerrar el establecimiento.Uribe Quiroga puntualizó que 'no deberían darse estos permisos cuando no se cumple con las condiciones legales, pues para eso son las pruebas que previamente debe hacer Planeación. Por otra parte en la zona se están construyendo 8 nuevos apartamentos para vivienda'.














