
Así lo dio a conocer Gema Catalina Gómez Bravo, directora del Instituto de Cultura y Turismo, quien indicó que el Sena trabaja con unas normas de competencia laborales y estas a su vez vienen de socializar las normas sectoriales y la idea es que cada persona que desee obtener el carné debe cumplir con la competencia laboral según la especialidad que trabaje.
Dentro de las competencias está la de guía de grupos en rafting y para ello deben cumplir con requisitos básicos como primeros auxilios, salvamento, experiencia en atención, protocolos, planes de contingencia. Si cumplen y tienen la competencia, se les entregará el carné y esto a su vez ayudará a controlar el sistema y el desarrollo del sector turístico.
Quien no sea competente entrará en un proceso de capacitación para que tenga el derecho y la oportunidad de tener su carné porque la norma sectorial pide una tarjeta profesional, que es otorgada cuando se termina la tecnología en guianza (guía).
La funcionaria agregó que “adelantándonos al proceso, comenzamos con el carné y posteriormente tiene que estar matriculándose en la tecnología en guianza. El carné será revisado y controlado cada seis meses para que el guía cumpla con sus procesos y continúe con su estudio”.


