
Luego de inspecciones realizadas por la Subdirección de Evaluación y Control de la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, Cdmb, en las que un grupo de ingenieros constató que la planta de tratamiento de aguas residuales no funciona y por lo tanto genera contaminación sobre la fuente hídrica, la autoridad ambiental determinó una medida preventiva hasta tanto no se mejore la situación.
Dicha sanción suspende al centro penitenciario verter provisionalmente estos líquidos al Río de Oro, acción autorizada por el ente ambiental como un plan de contingencia. “El no funcionamiento de la planta de tratamiento impide remover el 80% de la carga contaminante que llevan las aguas residuales provenientes de la cárcel”, sostuvo la subdirectora de evaluación y control, Luz Helena Mojica Peña, quien dio un plazo de dos meses para que la cárcel solucione el problema.
Los más afectados con el efecto contaminante son los labriegos de la zona, quienes utilizan las aguas tanto del Río de Oro como de la quebrada El Palmar para sus cultivos.
Hacinamiento en las cárceles
La sobrepoblación en los centros penitenciarios fue el tema tratado en el conversatorio Cárceles al Desnudo, que se llevó a cabo ayer en el auditorio Leonardo Angulo Prada, ubicado en la sede administrativa de Comfenalco. En el evento participaron el columnista de semana, Michael Reed Hurtado; el delegado de la oficina del alto comisionado de Naciones Unidas, Xavier Mena; el delegado de la Defensoría del Pueblo Regional Santander, Ancízar Salazar; la secretaria del Comité de Solidaridad con Presos Políticos, Carolina Rubio, y la vocera del movimiento Cárceles al Desnudo, Esmeralda Echeverri.
Los panelistas expusieron sus puntos de vista con respecto a esta problemática que vive el país y estuvieron de acuerdo en que la construcción de nuevas cárceles no es la solución. “El hacinamiento es un problema estructural del sistema carcelario colombiano, del sistema penal colombiano más exactamente, que no se ha resuelto de manera adecuada”, expuso el columnista de semana, Reed Hurtado, quien además dijo que esta situación estaba más que anunciada.
“La construcción de nuevas cárceles lo único que hará es aislar más a los presos de la sociedad, de sus familias y eso no permite su resocialización, tal y como está planteado en el modelo Eron. El sistema hay que humanizarlo y rediseñar una política criminal real”, sostuvo Rubio, quien manifestó estar en desacuerdo con la reforma al sistema penitenciario tal y como la propone el Ministerio de Justicia y con el pico y placa para las visitas, lo que hace es “limitar el derecho del preso y el de su familia a pasar tiempo entre ellos”.
Por su parte el delegado de la oficina del alto comisionado de Naciones Unidas, Xavier Mena, expresó en su intervención que “no hay que meter a la gente a la cárcel por meterla, la idea es rehabilitarlos y en una situación de hacinamiento es difícil hacerlo”, y añadió que en Colombia hay personas que están en la cárcel por situaciones que no lo merecen.
En el evento también se llevó a cabo el lanzamiento del libro “Ecos de Prisión”, escrito por la vocera del movimiento Cárceles al Desnudo, Esmeralda Echeverri, quien plasmó en la obra su dura experiencia durante más de tres años en una cárcel colombiana.


