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Martes 07 de Febrero de 2012 - 12:01 AM

¿Qué clase de compañero es usted?

El trabajo en equipo es uno de los retos de las empresas. Ya no se busca empleados cien por ciento efectivos desde su propia individualidad, sino aquellos que logran acoplarse a sus demás compañeros y lograr entre todos resultados efectivos.

Lo más soñado sería alcanzar un equilibrio entre todos los miembros del equipo de trabajo.
Pero para muchos la realidad suele ser otra. O demasiado homogéneo o demasiado heterogéneo.
Y es que lograr equipos de trabajo proactivos, donde se evidencia la camaradería, es el ideal de las empresas, pues ya quedó a un lado ese concepto de individualidad.
Sin embargo, tras ese proceso es probable que usted se encuentre en su lugar de trabajo con ciertos perfiles, nada gratos.
Puede encontrar desde la persona que se ofrece para todo delante del jefe pero al final no hace nada, como el que se encarga de todo y no deja participar a nadie porque no cree en las capacidades de los demás.
Es hora de que se pregunte qué tipo de compañero de trabajo es usted y refuerce sus habilidades.

Reglas de oro número uno: No se compare
Existen empleados que viven todo el tiempo haciendo cuadros comparativos. ¿Por qué está persona salió temprano? ¿Por qué tiene menos recarga laboral que yo? ¿Y por qué gana más? ¿Por qué no vive estresada y corriendo como yo?
A esto van sumando frases como “es que yo me quedo hasta tarde”, “es que yo trabajo más de diez horas”, “es que yo siempre estoy disponible para todo lo que necesiten”.
Si usted es de este tipo de personas, llegó la hora de saber la respuesta: Es una persona que se quedó en una lealtad infantil, buscando reconocimiento, viendo al jefe como al papá que tiene que aplaudir.
Incluso no habrá podido resolver situaciones de su infancia y los traslada al trabajo, teniendo problemas personales con algún compañero, solo porque no sabe separar lo personal de lo laboral.
Así lo explicó la psicóloga organizacional María Cristina Botero, enfatizando a su vez que “si tuviéramos una mirada adulta de las situaciones, seríamos capaces de trabajar en equipo, no nos engancharíamos con el otro y dejaríamos atrás a esa niña o niño herido que en la infancia fue decepcionado por sus amigos y lo llevó a ser desconfiado en las fases de adulto”.
No olvide que muchas cosas que le pueden molestar de sus compañeros de trabajo es producto del efecto espejo en los que usted se ve reflejado.

Preguntas y respuestas

María Cristina Botero
Psicóloga organizacional
¿Por qué a muchos empleados les cuesta trabajar en equipo, cuando pueden ser efectivos desde su individualidad?
El colombiano no sabe trabajar en equipo, lo que hace es trabajar en grupo y esa es una gran diferencia.
¿Por qué razón? Porque  somos individualistas, y cuando prima la individualidad por encima de lo social se hace difícil trabajar en equipo. Al colombiano le cuesta dejar el afán de protagonismo, el elogio, figurar.
Y una de las grandes dificultades, más que de comunicación, es de aprender a escucharnos. Esos son grandes limitantes.
¿Cuáles pueden ser los pri-meros pasos que debemos dar para aprender a trabajar en equipo?
Muchas personas ni siquiera son conscientes de que no saben trabajar en equipo y viven diciendo que hacen todo su esfuerzo.
Es importante darnos cuenta que trabajar en equipo es estar dentro de un grupo de personas con habilidades complementarias que se comprometen en una misión con objetivos específicos comunes y con procesos sinérgicos; lo anterior, con el fin de lograr un alto desempeño en el cual todos responden por los resultados.
¿Pero qué pasa? Hay una interdependencia. Todos dependemos de todos, no hay independencia ni dependencia, yo pongo a servicio del equipo lo que sé y lo que hago con un objetivo común o meta.
Lo importante es combatir ese afán de protagonismo, las agendas ocultas, los prejuicios, todo lo anterior, hace que se limite el trabajo en equipo.

Leonel Vidal
Motivador y ‘coaching’
¿Cómo pasar de lo individual a lo grupal?
Trabajo en equipo no es estar dispuesto a hacer el trabajo de todos. El trabajo en equipo es como el aparato digestivo, cada pieza cumple una función, cada función es diferente, y no está el riñón haciendo el del estómago ni el pulmón el del corazón.
El trabajo en equipo es ser excelente desde mi desempeño laboral y lograr que todos los integrantes del equipo logren esa excelencia.
Otro punto que se confunde es el concepto de solidaridad. Si mi compañero de trabajo baja al baño y suena su teléfono, yo puedo atenderlo como gesto de solidaridad. Colaborar es uno de los elementos que permiten que el trabajo en equipo fluya.
Pero lo que no puedo es estar ocupado y tener que atender sus llamadas, pues es importante establecer límites.
Así que esa solidaridad también es ponerme en el lugar del otro para entender qué es lo que la persona necesita en un momento determinado y qué sería lo mejor para el equipo.
¿Cómo manejar la amistad dentro del equipo de trabajo?
No necesitamos ser amigos para que el trabajo en equipo fluya. Lo que necesitamos es responsabilidad y solidaridad, pero ante todo un compromiso claro de todos con los objetivos colectivos.
Si ya se presenta una situación de amistad dentro del equipo de trabajo, no se puede traspasar límites con la responsabilidad de cada quien.
La gente debe entender la diferencia.
En el caso de que se esté dando un abuso por parte de un amigo o amiga, lo mejor es acudir a la comunicación asertiva y no permitir que se enoje porque le establecemos límites.
Debo decirle a mi amigo que hay momentos en que no puedo ayudarle y que no estaré disponible siempre para servirle de apoyo, pues estaré atendiendo mis propias responsabilidades. Debo decirlo sin ofender pero también sin permitir que la gente sobrepase esos límites.

Clases de compañeros

Compañero veleta: Sin rumbo fijo
Suele ser una persona tan relajada que va puesto por puesto creando conversación. A simple vista la lectura que podría hacerse es que poco trabajo tiene o que es demasiado ágil para terminar a tiempo con su gestión. ¿Qué decir de este tipo de personas y cómo abordarlos? Según explicó el experto en coaching Leonel Vidal, “eventualmente hay personas que no afectan mayormente a sus colegas, porque cada cual está en lo suyo, pero cuando esa actitud o comportamiento interrumpe y afecta mi gestión,  es necesario también acudir a la comunicación y decirle que hay un momento en que es preciso parar esa actitud para beneficio de todo el equipo”.

Compañero ‘estelarín’
Quizá lo haya notado más de una vez, es el que siempre quiere quedar bien. Por eso se ofrece para todo, quiere hacer todo, nunca hay un no, pero más allá de eso, resalta a sí mismo su trabajo y compromiso. Se echa demasiadas flores y busca la aprobación constante de su jefe. No espere felicitaciones todo el tiempo, pues tal y como lo explicó la psicóloga organizacional María Cristina Botero, esto es señal de un problema no resuelto de infancia donde se ve al jefe como papá que debe aplaudir continuamente los resultados.

Compañero ‘yo hago todo’ pero ‘no hace nada’. Es el ofrecido, pero no cumple ni años. Es ese tipo de compañero de trabajo que delante del jefe asume responsabilidades pero cuando se esperan resultados, poco es lo que hace. Sin embargo, pasa de ‘agache’ porque el resto del equipo cumple con el compromiso.  Al parecer queda bien ante el jefe pero no responde. Frente al tema, el experto en coaching, Leonel Vidal, indicó que este particular personaje puede dar dos efectos: primero, que se comprometa a todo y no cumpla porque tiene un problema de manejo de tiempos y a la final se dé cuenta que no puede responder; la segunda, que tenga como costumbre ganarse indulgencias por algo que no hace, sabiendo que el jefe no se enterará.
“Si no cumple por cuestión de tiempos, lo que debe hacer es aprender a delegar para que los demás cumplan también. En el segundo caso, se debe aprovechar una reunión de equipo para expresar el incumplimiento de él ante el anterior trabajo y dejar claro que se requerirá un compromiso verdadero si quiere volver a ofrecerse frente al jefe”, enfatizó Vidal.
Se debe dejar claro que adquirir compromisos y no cumplirlos afecta el desempeño de todo el equipo.

¿Cómo alcanzar la consolidación de un excelente trabajo en equipo?
La psicóloga organizacional María Cristina Botero da algunas pautas para afianzar el trabajo en equipo en su empresa:
1. Es importante reconocer que un equipo pasa por unas etapas, así como ocurre con el ser humano con la niñez, adolescencia y adultez. Recuerde que en ese proceso irán llegando algunas personas y desertando otras.
2. Debe existir un orden dentro del proceso y normas para la participación. Se debe establecer un manejo del tiempo y uso de la creatividad. Para ello se requiere capacitar o entrenar al equipo en aspectos claves como la comunicación y las técnicas de solución de problemas.
3. No olvide las cinco ‘c’. Complementariedad, coordinación, comunicación, confianza y compromiso.
4. Combata el individualismo y concéntrese en su trabajo y no en el de los otros.

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