Si las señales son claras, si usted sabe que esa relación no avanzará, que tienen dos puntos de vista completamente diferentes, es necesario razonar, hacer la lista negra y empezar a desenamorarse a toda costa.

Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN
Sí, las famosas mariposas. Esas que revolotean y la hacen sentir enamorada.
Dicen que están en el estómago, y que se mueven de un lado a otro cuando usted se siente flechado.
Pero a veces es necesario atraparlas. No dejarlas revolotear. A eso se le llama también “Operación: Desenamórate”
Y esa es la misión que usted debe emprender cuando sabe que las señales indican de entrada que no debe enamorarse de esa persona. O es casada, o no es estable laboralmente, o va y viene, o tiene otra filosofía de vida que no encaja con la suya.
En ese momento no debe hacer lo que comúnmente se hace: creer que lo va a cambiar ni mucho menos obviar esas señales, hacerse el sordo o el ciego.
Lo que tiene que hacer es ponerle freno de mano a ese sentimiento, no permitir que avance. Es necesario atrapar las mariposas.
Si no es el indicado, si ella no tiene las características que usted busca ni la proyección que anhela, tome el atrapamariposas y apacigüe todo lo que siente dentro de usted. Los sentimientos también se pueden controlar y ante todo, educar las emociones. Expertos le explican cómo iniciar esa “Operación: Desenamórate”.
Definitivamente no
Es casado, no trabaja, no es estable, es extremadamente coqueto, va y viene o simplemente no comparten una filosofía de vida.
Ante el tema explica la psicóloga Marisol Ramírez Cabrera que “si está casado, tiene novia, o es un vividor, o un vicioso, todo hecho que lleve a forzar situaciones de la “vida real” no se podrán sostener por mucho tiempo”.
Por eso recomienda caer en la realidad, en la acción.
“Preguntar no vale tanto como vale la observación en estos casos, y es mirar con inteligencia emocional. Con los ojos abiertos y el corazón en frío, viendo las acciones que la persona demuestra y si son congruentes con sus palabras y emociones”, enfatizó la psicóloga Ramírez Cabrera.
PREGUNTAS Y RESPUESTAS
¿Cómo saber que va por el camino que no es?
La facilitadora de desarrollo personal Dora Herera, lo invita a evaluar estos indicadores.
1. Le duele. No necesariamente es un maltrato físico, sino psicológico. Además de que le duele y le afecta el alma y el corazón, está tocando su dignidad, pues sabe que usted es el que cede. Su intuición le dice que se está dejando maltratar.
2. El segundo indicador es cuando ve que la otra persona no es ese caballero o dama que está siendo cuidadoso con usted. ¿Es indiferente con lo que usted hace? ¿Significa algo para él o ella? ¿Lo tiene en cuenta? Cuando percibe que el otro no le cuida, y no es sobreprotección, sino ese cuidado amoroso, desde lo más sencillo o cotidiano, cuando es indiferente frente a sus estados de ánimo, es atrevido, la cuestiona, es visible el atropello. Es falta de respeto y no debe permitir esa falta de sensibilidad.
Dora Herrera
Facilitadora de Desarrollo Personal
¿Qué herramientas aplicar para la operación: Desenamórate? La principal herramienta es el mismo proyecto de vida, tener claro: ¿qué quiere para usted? ¿cómo lo quiere? ¿con quién lo quiere? No autoengañarse. Es hacer uso de la intuición, no del corazón. No podemos quedarnos en frases como: “El corazón me dice que lo amo”. Eso es quedarse en el sentimentalismo.
Si sé que el proyecto del otro no potencia el mío, no puedo autoengañarme.
Otra herramienta que necesito tener es rodearme de las personas que admiro, que se han superado por sí mismas y que se convierten en un modelo para mí. Es preguntarle a esa persona cómo lo hizo, es acudir a quien me dé esa luz, llámese amigo, familiar, psicólogo, terapeuta, sacerdote, un ser humano que por sus conocimientos sea bueno de imitar.
Otra herramienta es tener el coraje de romper la zona de confort. A veces muchas personas se quedan ahí porque estar con esa persona les da ciertos placeres y por eso lo aguantan.
Es asumir el riesgo que significa la propia realidad y el propio riesgo por ser uno mismo. Se requieren herramientas para trabajar la autoimagen, la autoestima, porque es evidente que está fracturada.
Es no olvidar reconocerse como ser único e irrepetible, es revisar las creencias que se tienen frente a las relaciones de pareja. Deben ser potenciadoras, no limitantes.
Importante darnos cuenta que la mariposa es elemento aire, y no puedo permanecer en el aire todo el tiempo; necesito raíz, saber qué quiero, eso me lo da la decisión que sale del vientre. Por eso una herramienta más es tomar decisiones viscerales. No deben salir del corazón, incluso ni del cerebro, sino desde el cordón umbilical, desde eso que me conecta con la vida, con la esencia y no me engaña. Solo así se toman decisiones limpias, transparentes, propias de mi confianza.
Si vemos que estamos en un mar turbulento, debemos ver que hay un flotador que nos ayudará a salir de allí. O tomar las alas y volar. Y al final poder tomarse un vino y decir: ¡Salud! ¡Lo logré! y abrazar a un amigo, decir salud ante la vida misma. Y tomar consciencia de ese momento. No podemos olvidar que la responsabilidad de ser felices es nuestra, no del otro.















