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Lunes 01 de septiembre de 2014 - 12:01 AM

Las normas de casa, ¿negociables o no?

En su labor y papel formador como padre debe saber diferenciar un comportamiento adecuado del erróneo, esto lo hará ser más asertivo.

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Publicado por: REDACCIÓN VANGUARDIA LIBERAL

¿Qué haría si su hijo llegará hoy y le dijera: ‘mamá y papá, deseo ponerme un piercing’, pero ante su negativa, él decide negociar su decisión y proponerle utilizarlo solo los fines de semana?

Esto es solo un ejemplo de las muchas situaciones que podría enfrentar y sorprenderse dentro de la crianza de sus hijos, y según sus principios aceptará o no; lo importante es que desde el inicio mantenga ante sus hijos las normas claras y que sepan que usted es la autoridad y quien manda en casa.

Con esto no se quiere hacer mención de que imponga en su hogar el autoritarismo, es cierto que algunas reglas se pueden negociar, pero debe saber qué permitirle y qué no permitirle a sus hijos, pues recuerden que ellos están en un proceso de formación y necesitan tener control en algunos momentos de su vida.

Si decidió que en casa puede establecer acuerdos, escuche la posición de ellos, mantenga una comunicación y ceda ante aquellas situaciones que lo ameritan.

Cuando su hijo haya incumplido lo pactado, hágale saber que aquello tendrá una consecuencia. Tiempo después puede volver a intentarlo, en caso de incumplir nuevamente con su trato, póngalo a prueba para darle una nueva oportunidad. Hágale saber que al no cumplir con lo pactado, perderá por más tiempo el privilegio.

¿Las normas de casa se negocian?

Luz Elena De la Rosa Puello, experta en Sicología, aconseja a los padres:

-Implementar un buen modelo de autoridad, dinámico y de acuerdo con la etapa de desarrollo de sus hijos.

-Ofrecer un acompañamiento inteligente, generador de espacios de opinión mediante la coordinación de los diferentes puntos de vista.

-No tener una posición arbitraria.

-Mantener una comunicación franca, abierta, directa y adecuada, logrando decir lo que se desea sin atentar contra los demás, es decir, negociando con ellos su cumplimiento.

-Emplear la asertividad es saber pedir, saber decir no, negociar y ser flexible para poder conseguir lo que se quiere.

-Respetar los derechos del otro.

Pautas para tener en cuenta

La pedagoga Elena Roger Gamir asegura que negociar no es un ejercicio fácil, que necesita orden, paciencia y voluntad para pactar una solución al conflicto, sin pensar que alguna vaya a salir vencedor o vencido, al contrario, los dos ganen. En el portal Web www.solohijos.com, la experta da algunas sugerencias a los padres, para que tengan en cuenta a la hora de negociar:

-No negocies cualquier cosa ni a cualquier precio. Negociar es eficaz cuando su hijo sabe que, si no cumple con la negociación, vas a ser inflexible con las consecuencias.

-Escuche. Aunque no estés de acuerdo. No interrumpa aunque no le guste lo que está oyendo. Dele su tiempo para explicarse y anímale a hacerlo.

-Concilie. Para negociar hay que estar en un nivel simétrico y facilitador.

-Elija el momento. Para negociar hay que tener un estado de ánimo adecuado porque si no es fácil que pierdas el control frente a tu hijo y la negociación se convierta en una guerra.

-No juzgue ni sermonee. No aproveche para sacar asuntos pasados, para recordar errores o para dar una lección moral a su hijo. Es el momento de escuchar y llegar a acuerdos. Los sermones no tienen lugar aquí.

-Nunca le falte al respeto. Ni siquiera si él lo hace. Sea modelo de conducta. Seguramente harás un esfuerzo por controlar los modos y las palabras.

-Dedíquele un tiempo y una atención exclusiva a la negociación. Este momento es suficientemente importante como para que le dedique toda la atención a su hijo.

Luz Elena De la Rosa Puello

Sicóloga

Para la sicóloga Luz Elena De la Rosa Puello, los padres no pueden caer en la negligencia ni en el abuso de autoridad.

“El establecimiento de límites, es una labor que debe implementarse desde la niñez temprana y debe continuar hasta la adolescencia; los padres que saben diferenciar un comportamiento adecuado del erróneo son más asertivos en su papel de formadores”, precisó.

La experta aconseja a los progenitores hacer negociaciones de normas con sus hijos teniendo en cuenta sus derechos; los hijos, en respuesta, deben ganarse su confianza cumpliendo con sus propias responsabilidades y deberes, dando muestras de madurez y sensatez.

Y agregó:“padres e hijos deben escucharse, a través de un diálogo razonable, bajo respeto y control de emociones, sin desconocer que en la adolescencia se admiten las reglas en el plano del consenso mutuo; los jóvenes necesitan intercambiar ideas con sus padres para que se les reconozca su edad y actual condición, aunque en temas no negociables las figuras paternas deben dejar claro a los hijos que la desaprobación está relacionada con su comportamiento y no va directamente hacia ellos, decirles que se les ama y la intención no es que se sientan castigados, es ayudarles a desarrollarse adaptativos y así favorecer su autonomía”.

Viviana Rangel Manzano

Sicóloga

¿Qué se puede negociar con los hijos?

Las formas, es decir, aquello que no distorsione la norma cultural, que no cambie la autoridad, el afecto y lenguaje de fondo que define al ser y la familia. Cosas como hábitos para ver televisión, salir al parque, salir con amigos, ir a fiestas, entre otras que no demanden conflicto o negación de las figuras paternas.

¿Cómo se puede negociar con ellos, esas cosas que son flexibles?

Dialogando, administrando la norma con la adecuada represión o motivación según la situación y educando desde el ejemplo coherente. No se trata de tener expectativas desfasadas de los hijos, ni imponer deseos como si los hijos fueran una propiedad, se trata de enseñarles a tomar decisiones responsables, respetuosas y asertivas desde las capacidades de su edad teniendo en cuenta sus actos y libertades humanas.

Publicado por: REDACCIÓN VANGUARDIA LIBERAL

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