“Para comprar un celular de alta gama se necesita vender 433 kilogramos de café”, asegura Hernán Torres, director del Centro de Transformación Digital Empresarial, CTDE, de Santander. Por esto, es necesario volver a las empresas de otros sectores económicos más competitivas a nivel internacional a través de la transformación digital.

El MinTIC e iNNpulsa Colombia han creado 18 Centros de Transformación Digital Empresarial a nivel nacional con el fin de democratizar la tecnología, sistemas informáticos y softwares empresariales para las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes).
La idea es generar competitividad en las compañías creando estrategias de desarrollo digital para cada una de ellas, permitiéndoles tener una mayor organización en sus archivos, pues la mayoría de las Mipymes no almacenan su información histórica respecto al área comercial, de producción, compras, recursos humanos y demás.
Lo que busca el proyecto es entregar a las empresas herramientas y capacitarlas en su uso para que las decisiones estratégicas se tomen con base en los datos históricos que ellas mismas guardan, procesan y analizan.
De los $9.000 millones que destinó MinTIC a través de su aliado iNNpulsa Colombia para cofinanciar los Centros de Transformación Digital, aproximadamente $300 millones fueron asignados al CTDE de la Cámara de Comercio de Bucaramanga. El equipo de trabajo lo integran tres consultores, un coordinador, un apoyo de telemercadeo y el director, Hernán Darío Torres Rincón, quien asegura que “no es un equipo muy grande pero las metas son muy altas, ya son 400 empresas a las que les hemos hecho un plan de transformación, y de las cuales 145 ya han sido transformadas en el año”.
Esto significa que han llegado hasta la última etapa del proceso que consiste en cuatro pasos:
1. Sensibilización: Es la socialización del proyecto a las empresas con el fin de que se vinculen.
2. Diagnóstico: En este paso se analiza cuáles son las necesidades de la empresa a partir de sus procesos y su matriz Dofa.
3. Plan de transformación: Se dice qué software le favorece más a la empresa a partir de sus necesidades, ya sea un ERP (Enterprise Resource Planning), que permite almacenar la información respecto a inventarios, flujos de caja, pagos de nómina, proveedores y estados financieros; o un CRM (Customer Relationship Management), que almacena la información comercial, como la base de datos de todos sus proveedores. Estos softwares fueron creados por la empresa antioqueña Alegra, que provee de igual forma las herramientas para los otros 17 centros del país.
4. Implementación: Las empresas reciben el acceso a las herramientas en la nube a través de unos usuarios y se capacitan a través del MinTIC y una plataforma que se llama Empresario Digital en el área en la que presenten una mayor cantidad de necesidades tales como marketing digital, planeación estratégica y manejo de redes sociales.
¿Hacia dónde vamos?
El impacto que se busca en la región es mejorar las competencias de las empresas en el área digital para que, según Hernán Darío Torres, al alcanzar nuevos mercados a nivel internacional “el desarrollo de Colombia no dependa de unas industrias que tanto se critican y que tanta controversia generan como lo son las industrias extractivas”. Sin embargo, para alcanzar este objetivo es necesario un trabajo conjunto de todos los actores de la sociedad, “por eso, un reto para nosotros es que a estas tres organizaciones (Cámara de Comercio de Bucaramanga, iNNpulsa y MinTic) se unan las administraciones municipales, la academia, proveedores y la misma industria, pues si se lograran juntar estos esfuerzos el impacto sería más grande”, expresa.
De igual forma, asegura que “en el futuro hay dos tipos de empresas: las que se transforman digitalmente, y las que dejaron de existir”, y que no solo es necesario continuar en un constante desarrollo digital, sino también en una proyección a largo plazo y de gran impacto, en la que es necesario llevar a las empresas a la implementación de herramientas con inteligencia artificial y robótica.
La tradición que se adapta
Dulcería Doña Mireya inició su actividad comercial en 1999 con dos dulces tradicionales a base de arroz y arequipe, y un cuaderno para registrar la contabilidad y los contactos de sus proveedores. Actualmente cuenta con 25 referencias de productos y un software del programa del Centro de Transformación Digital Empresarial que, según Maria Fernanda Gamarra Granados, administradora de la empresa, “nos permite manejar más fácil la información en cuanto a clientes y proveedores, y tener la información de los inventarios actualizada”.
El personal de Dulcería Doña Mireya hace parte de quienes se han capacitado en manejo de redes sociales a través de la plataforma Empresario Digital, obteniendo como resultado una mayor visualización para las personas que consumen sus productos en el exterior.




