Cuando el ex técnico de la selección Colombia, Francisco Maturana, dijo esa frase hace algunos años, se le vino encima la crítica por lo que se consideraba una tontería, dicha por alguien que lo que debía hacer era llevar a ganar a quienes dirigía.Me acordé de Maturana al conocer detalles sobre la vida de Ernst Shackleton, considerado un maestro del liderazgo para las empresas de hoy, pese a que falleció en 1922 a los 47 años. Un aviso en el periódico The Times en 1914, les ofrecía a los hombres de Londres una aventura de la que probablemente no iban a volver, que pasarían largos meses de oscuridad, peligro, pero que en caso de éxito habría honor y gloria.Si bien 5 mil británicos acudieron al llamado del aviso, sólo 28 se embarcaron en la aventura de Shackleton, que consistiría en atravesar la Antártica de costa a costa (3 mil kilómetros) a bordo del Endurance, un barco de la familia del irlandés expedicionario.¿Y qué fue lo que hizo Ernst, para ser considerado tan buen líder? Varias cosas, entre ellas, ser un optimista irredento, no importarle que ya otro expedicionario, el noruego Roal Amundsen había logrado llegar a la Antártica, primer sueño del irlandés, pero, sobre todo, no abandonar a su gente.Y no la abandonó, porque el barco se hundió y la tripulación tuvo que quedarse a esperar que Shackleton fuera a buscar ayuda en un bote con otros pocos de sus hombres, con la posibilidad de que el líder de la expedición decidiera salvarse a sí mismo, ignorando la suerte de sus compañeros de travesía. No lo hizo.Cuando el barco se hundió les anunció que se devolvían a casa, todos, de ser posible. Si desaparece una meta, hay otra para alcanzar. Las exploraciones de la época estaban llenas de cadáveres y el peor enemigo de la expedición era perder la moral.Lo correcto -dice en su autobiografía Sur- es echar a andar. Y de eso se trata la vida, de buscar las alternativas, así lo primero pueda considerarse un fracaso, que no es más que una buena enseñanza. Vinimos a aprender y hombres como Shackleton, son excelentes maestros.