Tras las denuncias recientes de una presunta estafa en Bucaramanga, surgen dudas entre los viajeros sobre cómo identificar empresas legales y evitar irregularidades. Estas son las recomendaciones de Anato para comprar con mayor seguridad.

Las recientes denuncias de más de 50 personas que hoy aseguran haber sido víctimas de una presunta estafa en Bucaramanga, volvieron a poner sobre la mesa una pregunta frecuente entre los viajeros: ¿cómo evitar caer en irregularidades al momento de comprar un paquete turístico?
Las promociones y ‘planes soñados’ circulan a diario en redes sociales, por lo que los viajeros se enfrentan a una oferta amplia, pero no siempre clara de un servicio. Precios llamativos, intermediarios y canales informales hacen que, en algunos casos, identificar riesgos no sea tan fácil.
Vanguardia consultó con Anato, Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo, para resolver las principales inquietudes. Stella Murillo, asociada del gremio, y Javier Ortiz, presidente del capítulo Oriente de Anato, explicaron cuáles son los elementos básicos que deben tener en cuenta los usuarios antes de adquirir un servicio turístico.
¿Cómo saber si una agencia es legal?
El primer paso es confirmar que la agencia opere dentro de la legalidad. Según explicaron los voceros de Anato, toda agencia debe “estar registrada en la Cámara de Comercio como Agencia de Viajes y Turismo, Agencia Mayorista u Operadora Turística”.
A esto se suma que debe tener un Registro Nacional de Turismo (RNT) vigente, el cual debe ser renovado todos los años antes de marzo.
“El RNT es el documento prioritario para el funcionamiento de una Agencia de Viajes, es un sistema de información y requisito obligatorio en Colombia para todos los prestadores de servicios turísticos (hoteles, agencias de viajes, Operadores Turísticos, Transportistas Turísticos, guías, etc.). Este registro es un requisito habilitante el cual se tramita y actualiza anualmente a través del portal de Confecámaras y siempre debe estar vigente para que la Agencia sea legal”, precisaron desde Anato Capítulo Oriente.
Además, los ciudadanos pueden hacer una verificación directa. “Se puede verificar informándose ante la Cámara de Comercio de su ciudad, que su RNT esté vigente; de lo contrario sería agencia ilegal”, señalaron.
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Señales de alerta
Más allá de los documentos, hay indicios que pueden encender las alarmas. Entre ellos, que la agencia de viajes no tenga una página web o redes sociales con registros históricos de sus servicios o que la información publicada no corresponda a canales oficiales.
Desde Anato también recomiendan desconfiar cuando “los precios y servicios ofrecidos estén por fuera del margen de una competencia comercial, o cuando no cuente con cuentas de ahorros o corriente a nombre de la agencia de viajes y que se soliciten pagos a terceros o cuentas personales”, apuntaron.
La suplantación es una de los modos de estafa más frecuente, según Anato. Por esta razón lo mejor es tomar todas las precauciones posibles.
“Las Agencias con renombre a los clientes le genera confianza, es por ello que siempre el pasajero debe llamar directamente a la Agencia y cerciorarse que si sea la agencia y no un suplantador. Las agencias reconocidas son las que más sufren la clonación de sus redes sociales y cuentas”, advirtieron desde Anato.

Pagos y soportes
En cuanto a los pagos, los voceros explicaron que no todos los servicios se manejan de la misma forma. “Los gastos correspondientes a tiquetes aéreos deben ser pagos al 100 % una vez sean emitidos”, mientras que los servicios terrestres en destino suelen ser pagados de manera progresiva, garantizando un porcentaje en su primer pago. Aunque el trámite dependerá de cada agencia, por lo que es mejor revisar con lupa cada situación.
En ese proceso, el respaldo documental es clave. “Tras cada abono o pago hecho por el cliente se debe entregar un recibo del sistema contable de la empresa. Una vez el pago sea total, la empresa debe emitir una factura electrónica con el respectivo número de aprobación ante la Dian”, explicaron desde Anato Capítulo Oriente.
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También señalaron que el cliente debe recibir los soportes del servicio contratado. “Se deben entregar los tiquetes aéreos expedidos por la aerolínea donde conste número de tiquete y número de la reserva”, información que debe ser verificable en cada aerolínea.
Derechos y recomendaciones
Aunque no siempre se firman contratos, existen responsabilidades claras. “No es usual que para la venta de tiquetes aéreos, servicios hoteleros y paquetes turísticos se elaboren contratos por escrito”, explicaron. Sin embargo, enfatizaron que “la responsabilidad de la agencia de viajes es suministrar el 100 % de los productos turísticos ofrecidos a un cliente que ya haya realizado su pago total”.
También es importante que el viajero conozca las condiciones del servicio. Así como las políticas de penalidad y gastos administrativos en caso de que cancele los servicios turísticos adquiridos.
En materia de pagos, recomendaron usar canales formales. “El método de pago más seguro es la transferencia o consignación bancaria a las cuentas corporativas de la agencia de viajes (…) estos métodos garantizan trazabilidad tanto para el cliente como para la agencia”.
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¿Qué hacer ante incumplimientos?
Si se presenta algún inconveniente antes del viaje, la recomendación es actuar de manera formal. “El primer paso es presentar una reclamación formal por escrito directamente ante la empresa exigiendo el cumplimiento o la devolución de los recursos”.
Si no hay respuesta, el siguiente paso es elevar la reclamación ante la Superintendencia de Industria y Comercio, SIC. Es necesario guardar documentación, soportes de pagos, correos y chats.
“En Colombia, las compras de los turistas están protegidas principalmente por la Ley 1480 de 2011 (Estatuto del Consumidor) y la Ley 300 de 1996 (Ley General de Turismo). Estas normativas garantizan tu derecho a recibir información clara, precios justos, productos de calidad y el cumplimiento exacto de los servicios contratados”, enfatizaron.
Desde Anato insisten en que la prevención sigue siendo la principal herramienta. Revisar la información, desconfiar de ofertas atípicas y exigir soportes puede marcar la diferencia al momento de viajar.















