En las últimas semanas, los principales corredores viales, que fueron reforzados tras el invierno de hace seis años, se han visto afectados por deslizamientos. Los sectores Agricultura, Transporte, Comercio, Construcción, Industria, Servicios y Minas impulsaron el crecimiento del producto interno bruto.

Publicado por: REDACCIÓN AGROPECURIA
Las inundaciones del río Lebrija en Sabana de Torres y el bajo Rionegro ya tuvieron su primera manifestación, tras el más fuerte aguacero ocurrido en esta región, que pareciera ser el anuncio de la severidad que se tendrá en la segunda temporada invernal de 2016.
Según el Ideam, esta temporada de lluvias podría ir hasta mitad de diciembre.
De acuerdo con Carlos Ariel Arrieta Sánchez, inspector de Policía del corregimiento de San Rafael (Rionegro), el río Lebrija se salió por un sector de Provincia (Sabana de Torres) e inundó varias fincas de esa zona agrícola y ganadera.
Igualmente, las aguas inundaron la calle principal del corregimiento de Papayal, donde un buen número casas fueron afectadas por ellas.
“Hacia la una de la tarde (ayer), el desbordamiento llegó a la Ruta del Sol y pasó por encima de la calzada, por lo que la Policía de Carreteras tuvo que hacer el control respectivo del tránsito”, agregó.
Arrieta Sánchez indicó que se hizo una inspección ocular en las riberas de los ríos Cáchira y Lebrija, que son los que afectan el casco urbano de San Rafael (Rionegro). “Si bien los dos ríos, que se unen en la parte alta de San Rafael, van muy crecidos, las murallas de protección, a la fecha, no se han averiado”, aseguró.
El funcionario dijo que en esta crecida del río Lebrija, las más afectadas han sido las fincas y las vías terciarias.
“Por ahora, no hemos tenido afectaciones considerables de viviendas”, sostuvo Arrieta Sánchez.
Cierres preventivos
Desde el pasado sábado hasta ayer, la vía entre Bucaramanga y Barrancabermeja mostró las primeras señales de los efectos que puede traer la temporada de invierno octubre - noviembre, que ya ha causado estragos en otras regiones del país.
Solo hasta ayer al mediodía se normalizó el paso por el kilómetro 43 (sector Brisas, cerca a la estación de servicio Guayacán), donde el sábado en la mañana se presentó un derrumbe de aproximadamente 8 mil metros cúbicos, que afortundamente no dejó ningún conductor herido.
El derrumbe dejó inhabilitado el paso entre las dos ciudades durante todo el día, hasta el lunes en la noche, cuando se ordenó el ciere preventivo, tras las copisas lluvias que amenazaban con ocasionar un deslizamiento de mayores proporciones.
Y es que a pesar de la remoción del derrumbe ayer al mediodía, la preocupación de que otros puntos de la vía se vean afectados no es menor. Según las declaraciones entregadas por el secreterio de Infraestructura y Transporte del Departamento, Mauricio Mejía, se tendrían cierres preventivos. “Cada vez que llueva de manera copiosa se cerrará la vía por precaución. Queremos evitar cualquier tipo de accidente, por mínimo que sea”, indicó el funcionario, quien agregó que sobre este sector, que ha sido el más afectado, se preparan trabajos en la parte alta del talud, para evitar que se sigan registrando estos deslizamientos.
El reporte fue confirmado por el director de la concesión Ruta del Cacao, Manuel Cunha, quien indicó que se está evaluando el tipo de obras que se debe implementar para evitar que ocurran deslizamientos en el futuro.
El corredor es atendido directamente por la concesionaria desde finales del año pasado, cuando se firmó el contrato de concesión y se dio paso a la etapa de preconstrucción, que culminó contractualmente en octubre.
Adicionalmente, sobre este corredor vial también se están ejecutando trabajos de estabilización de taludes y remoción de deslizamientos de roca, principalmente sobre la vía sustitutiva que construyó Isagén, donde desde hace varios meses también se viene presentado paso alternado, debido a la cantidad de tierra que se está moviendo, y donde los conductores deben esperar entre 10 y 15 minutos, si es el caso.
Según el reporte del Invías en Santander, al cierre de esta edición también se presentaba paso a un carril en la vía Bucaramanga - San Gil, en el sector conocido como La Florida, en el kilómetro 87 con 950 metros, debido a deslizamientos de tierra.















