Bucaramanga
Domingo 27 de septiembre de 2026 - 10:17 AM

¿Quién es Matías Luengas, el joven que sacó 500 de 500 en la Prueba del Icfes?

No es la primera vez que este joven cumple hazañas académicas. El año pasado fue campeón de Matemáticas en el concurso nacional de esa disciplina, celebrado en la UIS.

Matías Luengas Vergel también ganó el concurso de matemáticas, celebrado el año pasado en la UIS.
Matías Luengas Vergel también ganó el concurso de matemáticas, celebrado el año pasado en la UIS.

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A sus 16 años, Matías Luengas Vergel acaba de escribir una página especial en su historia académica. El estudiante del Colegio Santo Ángel de la Guarda, de Cúcuta, obtuvo 500 de 500 puntos en las Pruebas Saber 11, el puntaje máximo posible en esta evaluación.

Hay números que simplemente se escriben y hay otros que cuentan una historia. Este logro, que hoy celebra el joven cucuteño, es algo más que un puntaje. Según sus profesores, él encontró en el estudio y, sobre todo en las matemáticas, una pasión que cultiva con disciplina y curiosidad.

Matías reconoció que el resultado lo tomó por sorpresa. Sabía que le había ido bien, pero nunca imaginó que el resultado sería perfecto: “Cuando me enteré no me lo podía creer. Si bien sabía que me había ido bien, no sabía qué tanto”.

El resultado adquiere todavía más significado cuando se mira el camino que ha recorrido. El joven ya había demostrado su talento en competencias académicas: el año pasado obtuvo el primer lugar en las Olimpiadas de Ciencias de la Universidad de Santander, UIS, y en 2026 consiguió también el primer puesto nacional, en el nivel avanzado, de las XVIII Olimpiadas Matemáticas UIS de Secundaria.

No es casualidad. Matías es, como dicen quienes conocen su desempeño, un ‘coco’ para los números. Las cifras han ocupado un lugar especial en su vida académica porque, según explica, tienen algo que le resulta fascinante: “Permiten encontrar respuestas que pueden ser comprobadas”.

Pero detrás del resultado perfecto no hay únicamente horas de estudio. También hay un joven que juega baloncesto, entrena y disfruta de una vida que va mucho más allá de los libros.

Su familia cuenta que Matías aprendió a combinar sus responsabilidades. Primero las tareas; después, el entrenamiento. Incluso durante las temporadas de exámenes, mantuvo esa disciplina para poder responder tanto en el colegio como en la cancha.

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Esa capacidad de combinar intereses también se refleja en lo que sueña para su futuro. Matías quiere estudiar Ingeniería Matemática y espera llevar su pasión por los números hacia otros campos que despiertan su curiosidad: la programación, la inteligencia artificial, la tecnología y la innovación.

Y hay otro aspecto que también lo define: le gusta enseñar. “Siempre me ha gustado ayudar, siempre me ha gustado explicar”, contó el joven al recordar cómo acostumbraba apoyar a sus compañeros cuando alguno tenía dificultades con un tema académico.

Su triunfo no pasó inadvertido en el Colegio Santo Ángel de la Guarda. Cuando se conoció el resultado, compañeros y profesores lo recibieron entre aplausos, pancarta, torta y espuma. La celebración fue la manera de compartir una alegría que, aunque tiene un protagonista, también representa el orgullo de toda una comunidad educativa.

Será Premio Andrés Bello

El logro de Matías también tiene una dimensión especial por las oportunidades que puede abrirle. Al obtener uno de los resultados más destacados del país, queda postulado para la Beca Andrés Bello, reconocimiento que le permitirá acceder a la universidad que elija para continuar su formación profesional, de acuerdo con las condiciones del programa.

El caso de Matías recuerda, además, que este tipo de resultados excepcionales no son imposibles. El año pasado, Juandiego Pinzón, estudiante del Colegio Universitario del Socorro, también alcanzó la hazaña académica de obtener 500 de 500 en las Pruebas Saber 11. (lea además: Estudiante de colegio oficial del Socorro y su puntaje perfecto en el Icfes: 500 de 500)

Ahora, con la etapa escolar cerrada de la mejor manera posible, Matías tiene por delante un nuevo reto: convertir esa facilidad para entender los números en una profesión y explorar todo lo que puede construirse cuando las matemáticas se encuentran con la tecnología. De hecho ya hay universidades, como la UIS y la UDES, que le plantean la posibilidad de estudiar en esos centros de educación superior de manera gratuita.

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¡Qué bien! A los 16 años, Matías ya tiene reconocimiento, cupo académico y un número que difícilmente olvidará: 500. Y tiene también algo más importante: la certeza de que aquello que comenzó como un gusto por las matemáticas puede convertirse en el camino de toda una vida. ¡Felicitaciones!

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