Un año después de que se iniciara el llenado de la represa Hidrosogamoso, 150 familias que resultaron impactadas con el megaproyecto, exigen que Isagen les garantice condiciones dignas de vida. Isagen asegura que está trabajando de la mano con la comunidad.

Publicado por: CLARA LUCÍA URBINA
La comunidad afectada también expresó su preocupación por los resultados de unas mediciones de oxígeno del agua realizadas en el embalse y el río Sogamoso, por parte de investigadores de la Universidad Santo Tomás.
Cabe mencionar que el megaproyecto Hidrosogamoso impactó a cerca de 10 mil personas que subsistían del río, en vista que su forma de vida se vio deteriorada.
De acuerdo con la integrante de la Asociación Ambiental Censat Agua Viva, Tatiana Roa, además de la afectación en la calidad del agua que impide que las personas accedan al río, el incremento de la humedad está deteriorando los cultivos con enfermedades y los frutos no alcanzan a crecer.
"En ese sentido creemos que se avecinan unos tiempos muy difíciles, no solo para las poblaciones aguas abajo sino para las poblaciones aguas arriba del río Sogamoso, ya que los proyectos productivos de las comunidades reubicadas todavía no están dando los resultados que se esperaban", puntualizó Roa.
¿Qué dice Isagen?
Frente a los planteamientos de la comunidad impactada por el proyecto Hidrosogamoso, el gerente de Isagen, Luis Fernando Rico Pinzón, expresó que la empresa se ha estado reuniendo frecuentemente con los líderes de los habitantes de los sectores impactados, y que los argumentos presentados por los manifestantes ya se han tratado.
“Puede que haya algunas personas que piensen distinto y que quieran hacer esas manifestaciones, pero ahí es como difícil el argumento. Cuando fuimos a hablar se trató el tema de los olores y actualmente ya no hay olores. Se habló también de la reubicación pues la comunidad sentía temor porque la presa se fuera a caer, y estos argumentos se han evaluado con las autoridades y expertos”, relató Rico Pinzón.
Asimismo, el Gerente de Isagen aseguró que la empresa tiene toda la voluntad de trabajar con las comunidades,“pero no puede hacer cosas que no le corresponden y que no tengan un sentido o una causa real en el proyecto”.
En cuanto a las mediciones del porcentaje de saturación del oxígeno en el agua, realizados por investigadores de la Universidad Santo Tomás, en las que encontraron que el porcentaje se encuentra por debajo de los niveles esperados, Luis Fernando Rico dijo que las concentraciones de oxígeno vienen recuperándose.
“Actualmente la realidad es que los olores desaparecieron desde los primeros días del mes de abril y las concentraciones de oxígeno disuelto vienen recuperándose. El río tiene 75 kilómetros, y en los cuatro primeros kilómetros es que se presenta esta situación, que fue prevista en la licencia ambiental”, explicó Luis Fernando Rico.















