Las investigaciones permitieron establecer que la estructura obtenía ingresos ilícitos cercanos a los 108 millones de pesos mensuales.

Publicado por: Redacción Judicial
Durante más de un año y medio, un hombre que se desempeñaba como abogado y profesor universitario habría ocultado una doble vida. Mientras ejercía actividades académicas y profesionales, presuntamente dirigía una organización dedicada a la fabricación, distribución y comercialización de drogas sintéticas y derivados de la cocaína en el área metropolitana de Bucaramanga.
La investigación permitió establecer que esta estructura delincuencial, conocida como ‘Francachela’, se había consolidado como una de las principales redes de distribución de tusi en la región, abasteciendo fiestas privadas, establecimientos nocturnos y otros puntos de encuentro frecuentados por jóvenes.
Así operaba la red dedicada al tráfico de tusi
De acuerdo con los hallazgos recopilados durante aproximadamente 18 meses, los integrantes de esta organización se dedicaban a la elaboración y comercialización de sustancias como tusi, cocaína, anfetaminas, ketamina y marihuana.
Las pesquisas revelaron que las drogas eran distribuidas en fiestas realizadas en fincas, apartamentos y reuniones privadas, donde incluso preparaban y suministraban las sustancias directamente a los asistentes. Asimismo, la organización mantenía actividades de expendio en establecimientos nocturnos de Bucaramanga, especialmente en sectores de alta actividad nocturna como ‘Cuadra Play’.
La red criminal también tenía influencia en entornos deportivos, conjuntos residenciales e instituciones de educación superior, donde presuntamente captaba consumidores y ampliaba su mercado ilícito.

Diez capturados tras 18 meses de investigación
El proceso investigativo culminó con la ejecución de seis diligencias de registro y allanamiento que permitieron la captura por orden judicial de diez presuntos integrantes de la estructura delincuencial.
Entre los detenidos figura el señalado cabecilla, quien presuntamente utilizaba su condición de abogado, su experiencia en cargos públicos y su actividad como docente universitario para proyectar una imagen de legalidad mientras coordinaba las actividades ilícitas.
Según la investigación, esta fachada le habría permitido operar con discreción y evitar sospechas sobre el negocio ilegal que lideraba.
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Incautaron drogas, equipos y vehículos
Durante los procedimientos de las autoridades fueron encontrados e incautados diferentes tipos de sustancias estupefacientes, entre ellas derivados de la cocaína, tusi, marihuana, anfetaminas y 100 mililitros de ketamina.
Además, fueron halladas seis grameras, una licuadora, dos molinos pulverizadores eléctricos y once teléfonos celulares, elementos que, según los investigadores, eran utilizados para la producción, dosificación y comercialización de los estupefacientes.
También fueron ocupados con fines de comiso un vehículo y una motocicleta que, presuntamente, eran empleados para facilitar las actividades de la organización.

Millonarias ganancias por la venta de drogas sintéticas
Las investigaciones permitieron establecer que la estructura obtenía ingresos ilícitos cercanos a los 108 millones de pesos mensuales.
La organización, según las estimaciones, comercializaba alrededor de 1.800 dosis de sustancias estupefacientes cada mes, consolidando una importante fuente de financiación ilegal en el área metropolitana de Bucaramanga. Le puedo sugerir leer: Las pistas detrás del atentado en Bucaramanga contra empresario: menor aprehendido, tres capturados y la sombra de ‘Los del Sur’
Los capturados y los elementos incautados quedaron a disposición de la Fiscalía, entidad encargada de presentarlos ante un juez de control de garantías para que se defina su situación judicial.
















