Cultura
Sábado 08 de agosto de 2026 - 02:10 PM

La agenda cultural que Santander quiere llevar hasta el Gobierno de Abelardo de La Espriella

Artistas, gestores y representantes del sector plantean una agenda que incluye mantener los programas que han funcionado, descentralizar los recursos, sacar adelante el Plan Decenal de Cultura y conseguir financiación para recuperar el Teatro Coliseo Peralta de Bucaramanga.

En Barichara, Santander, volverá el Festival del Caney Colibrí, un evento que lleva cuatro años sembrando arte en veredas donde la cultura se celebra junto a la tierra cultivada. / Instagram @fundacionculturalojodeagua
En Barichara, Santander, volverá el Festival del Caney Colibrí, un evento que lleva cuatro años sembrando arte en veredas donde la cultura se celebra junto a la tierra cultivada. / Instagram @fundacionculturalojodeagua

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Publicado por: Redacción Cultural

Que el cambio de Gobierno no signifique comenzar de cero. Que los programas culturales no desaparezcan por diferencias políticas. Que los recursos lleguen a los territorios y que el arte sea reconocido como un derecho, no como un privilegio reservado para determinados escenarios, ciudades o sectores sociales.

Estas son algunas de las expectativas planteadas desde Santander ante el inicio del Gobierno de Abelardo de La Espriella y la llegada de Paola Holguín a la cartera de Cultura.

Las cuatro voces consultadas coinciden en la necesidad de conservar lo que ha funcionado, pero también plantean una agenda amplia: formular el Plan Decenal de Cultura de Santander, fortalecer los consejos de cultura, garantizar la accesibilidad para las personas con discapacidad, respaldar las salas independientes y destinar recursos para recuperar el Teatro Coliseo Peralta.

Por su parte, Paola Holguín, Ministra de Cultura, señaló que a través de un comunicado que: “Nuestra tarea será fortalecer la institucionalidad, tener un Ministerio más moderno, menos burocrático, eficiente, cercano y transparente; reconocer e impulsar el talento de nuestros creadores, artistas y artesanos; proteger nuestro patrimonio y convertir la riqueza cultural de Colombia en una fuente de prosperidad para miles de familias”.

Y añadió: “Queremos pasar del asistencialismo a la inversión, fortalecer las industrias culturales y creativas, proyectar el talento colombiano al mundo y hacer de la cultura un verdadero motor de desarrollo”, añadió.

Archivo/Vanguardia
Archivo/Vanguardia

No borrar los avances

El escritor y mediador de lecturas Isaías Romero P. considera que la nueva administración debe comenzar por reconocer los avances alcanzados durante los últimos años.

“Un sector como el cultural, que siempre termina de Cenicienta y que históricamente ha tenido inversiones muy por debajo de sus necesidades, recibió recursos importantes durante los últimos años”, señaló.

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Romero destacó el fortalecimiento de los procesos de creación y formación artística y cultural. Su preocupación es que estos avances puedan retroceder como consecuencia del cambio político.

“Uno de los temores es que eso pueda echarse para atrás, no porque el sector no lo necesite, sino como una revancha política”, explicó.

Una posición similar expresó Camila Botero Santos, directora cultural de la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB), para quien el relevo en el poder puede convertirse en una oportunidad para consolidar lo construido.

“Mi principal expectativa es que los programas que han demostrado un impacto real sigan fortaleciéndose”, afirmó.

Botero espera que la inversión pública en cultura continúe creciendo y que el sector no sea valorado únicamente por su potencial económico, sino por su importancia para el desarrollo social y educativo del país.

La exposición abierta del colectivo Santander en Movimiento vistió con fuerza expresiva el recinto del auditorio de la Casa de la Cultura Horacio Rodríguez Plata, para que el público joven y adulto se acerque a contemplar las formas de ver el mundo, de sus creadores. (Foto: Nancy Gómez/VANGUARDIA LIBERAL)
La exposición abierta del colectivo Santander en Movimiento vistió con fuerza expresiva el recinto del auditorio de la Casa de la Cultura Horacio Rodríguez Plata, para que el público joven y adulto se acerque a contemplar las formas de ver el mundo, de sus creadores. (Foto: Nancy Gómez/VANGUARDIA LIBERAL)

La cultura como derecho

Jhon Alexander Barreto Guerra, artista, investigadora y gestora cultural, fue consejera departamental de Danza de Santander y consejera departamental de Planeación durante el periodo 2023-2025.

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Para Barreto, el punto de partida de cualquier política pública debe ser el reconocimiento de la cultura como un derecho de toda la ciudadanía.

Este principio está contenido en el artículo 70 de la Constitución Política, que establece el deber del Estado de promover y fomentar el acceso a la cultura en igualdad de oportunidades. También orienta la Ley 397 de 1997 o Ley General de Cultura.

“Hay que insistir en la cultura como un derecho y no como un privilegio”, sostuvo Barreto.

Esa concepción, explicó, obliga a mirar más allá de los escenarios comerciales y los grandes espectáculos. También implica reconocer el trabajo autogestionado de artistas, gestores, cultores, portadores y sabedores, así como las expresiones de las comunidades campesinas, las identidades diversas y las nuevas generaciones.

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“No hay batallas culturales: coexistimos en un ecosistema biocultural inmensamente diverso”, expresó.

Desde unas raíces campesinas, una experiencia atravesada por el conflicto armado y una identidad no binaria, Barreto destacó la importancia de que las políticas culturales permitan nombrar sin miedo las diferentes capas que conforman a las personas y los territorios.

Para la gestora, el arte debe conservar su capacidad política: incomodar, interrogar al poder, narrar las heridas y abrir espacios para el diálogo. También puede entretener, circular comercialmente y convocar públicos amplios. Estas dimensiones, afirmó, no tienen que excluirse entre sí.

El grupo recorrerá siete ciudades donde hará igual número de funciones en memoria de la cultura Guane de Santander. (Foto: Archivo/ VANGUARDIA LIBERAL )
El grupo recorrerá siete ciudades donde hará igual número de funciones en memoria de la cultura Guane de Santander. (Foto: Archivo/ VANGUARDIA LIBERAL )

Descentralizar los recursos

Barreto cuestionó que buena parte de la inversión y el acompañamiento institucional continúe concentrándose en las principales ciudades del país y en prácticas legitimadas por una visión exclusivamente académica del arte.

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“La descentralización de los dineros, de la inversión y del acompañamiento tiene que ser real y no solo de palabra”, manifestó.

La cultura también ocurre en las veredas, los barrios, los espacios comunitarios y las calles. Está en el artista callejero, el grafiti, el mural, las personas que llevan sus expresiones al transporte público y las formas cotidianas de vestir y habitar el territorio.

Desde esta perspectiva, el patrimonio no se limita a los monumentos o las edificaciones oficialmente declaradas. También se encuentra en las prácticas, costumbres, relatos y transformaciones de la vida cotidiana.

Barreto considera que los consejos de cultura tienen una responsabilidad especial en la vigilancia de los recursos públicos y en el seguimiento al cumplimiento de las normas. Además de servir como interlocutores de los sectores artísticos, deben ejercer veeduría y mantener un diálogo constante con las instituciones y la ciudadanía.

El patrimonio y la cultura se tomaron la Avenida Santander. //Foto: Diego Rosales - EU.
El patrimonio y la cultura se tomaron la Avenida Santander. //Foto: Diego Rosales - EU.

Santander necesita políticas culturales sólidas

Romero también pidió fortalecer los consejos municipales de cultura y garantizar que estos espacios tengan una participación efectiva.

“Hay que fortalecer desde el Ministerio la dinámica de estos consejos: que sean escuchados, entendidos y apoyados”, afirmó.

María Alejandra Gómez Gómez se sumó a esta solicitud. Es licenciada en educación artística, magíster en educación para la inclusión y la discapacidad, consejera municipal de Cultura por el área de discapacidad, consejera departamental de Cultura por el área de teatro y miembro de la Comisión Nacional de Salas Independientes de Colombia.

Entre sus principales peticiones está la continuidad del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, con capacidad para intervenir en las regiones a partir de sus necesidades y diagnósticos.

Para Santander, uno de los asuntos más urgentes es avanzar en la formulación del Plan Decenal de Cultura, una hoja de ruta que orientaría durante diez años las políticas, inversiones y acciones culturales del departamento.

Según Gómez, el proceso se encuentra en una etapa de prealistamiento, por lo que espera que el nuevo Gobierno mantenga el acompañamiento necesario para concluir su formulación.

Botero también llamó la atención sobre la debilidad de la planificación cultural del departamento. Aunque existen proyectos regionales con alcance nacional, todavía hacen falta políticas sólidas que garanticen su continuidad y sostenibilidad.

Bucaramanga se llena de cultura: conciertos, teatro, literatura y danza esta semana. Foto: Teatro Santander
Bucaramanga se llena de cultura: conciertos, teatro, literatura y danza esta semana. Foto: Teatro Santander

Concertación, estímulos y trabajo en red

Otro punto de encuentro es la defensa del sistema nacional de convocatorias.

Botero considera que este mecanismo ha permitido una participación más amplia y equitativa de los agentes culturales de las regiones. Dentro de este sistema destacó el Programa Nacional de Concertación Cultural.

Gómez coincide en que su continuidad resulta indispensable porque sostiene a colectivos, festivales y organizaciones con años de trabajo en formación, creación y circulación artística.

“Es un programa que activa a los colectivos, los festivales y los procesos que llevan años trabajando por el arte y la cultura”, manifestó.

A esta solicitud se suman la permanencia de los programas de estímulos y el respaldo a las salas independientes. Estos espacios no funcionan únicamente como lugares de presentación: son escenarios de formación, investigación, circulación, creación y encuentro comunitario.

Botero resaltó, además, iniciativas como la Red Nacional de Teatros, la Red Nacional de Ferias del Libro y la Red Nacional de Orquestas. El trabajo conjunto, explicó, mejora la gestión cultural de las regiones y permite que los proyectos locales amplíen su alcance.

“La danza es resistencia, memoria y territorio”: Jhon Barreto. Foto René Figueroa. suministrada/VANGUARDIA
“La danza es resistencia, memoria y territorio”: Jhon Barreto. Foto René Figueroa. suministrada/VANGUARDIA

Las políticas para la danza

Desde su experiencia como consejera departamental de Danza, Barreto destacó la formulación de políticas públicas específicas para las distintas disciplinas artísticas.

El 5 de agosto de 2026 fue radicado ante el Congreso el proyecto de Ley para la Danza, una iniciativa construida con participación del sector y acompañada por el Ministerio de las Culturas. La propuesta busca reconocer la danza como un campo de desarrollo cultural, artístico, educativo, profesional y económico. Todavía deberá superar el trámite legislativo antes de convertirse en ley.

Para Barreto, este tipo de procesos demuestra que la voluntad política puede crear herramientas para el reconocimiento de los sectores artísticos, aunque los periodos gubernamentales de cuatro años dificulten su implementación a largo plazo.

El llamado al nuevo Gobierno es mantener estas iniciativas, permitir que los sectores participen en su desarrollo y evitar que el cambio administrativo interrumpa los procesos de construcción colectiva.

El patrimonio y la cultura se tomaron la Avenida Santander. //Foto: Óscar Díaz - EU.
El patrimonio y la cultura se tomaron la Avenida Santander. //Foto: Óscar Díaz - EU.

Cumplir y actualizar las leyes culturales

Botero también pidió que el nuevo Ministerio acompañe a las entidades territoriales en la aplicación de la legislación cultural vigente.

En numerosos municipios y departamentos, explicó, todavía existe desconocimiento sobre la Ley del Cine, la Ley del Espectáculo Público y otros instrumentos jurídicos y financieros destinados al desarrollo cultural.

“Más que crear programas nuevos, considero fundamental que el Ministerio acompañe de manera decidida a los territorios en la implementación de estas políticas”, sostuvo.

La directora cultural de la UNAB agregó que las normas deben actualizarse frente a debates como las nuevas tecnologías, los derechos de autor en los entornos digitales y la inteligencia artificial.

Estas discusiones, afirmó, deben desarrollarse de manera amplia y participativa para que la política cultural pueda responder a las transformaciones contemporáneas.

Cultura accesible para las personas con discapacidad

Desde su trabajo como consejera municipal por el área de discapacidad, Gómez pidió fortalecer los programas artísticos accesibles y adoptar un enfoque diferencial en las convocatorias, los escenarios y las políticas públicas.

La apuesta debe garantizar tanto la participación de artistas con discapacidad como el acceso de las personas con discapacidad a la programación cultural.

Durante años, explicó, esta población ha encontrado barreras físicas, comunicativas y sociales que limitan su derecho a participar en la vida cultural.

Cerca de 50 artistas marcharon ayer por el Centro de Bucaramanga para pedirle a la Alcaldía que compre el Coliseo Peralta y garantice que siga siendo un centro para promover la cultura. (Foto: Jaime del Río / VANGUARDIA LIBERAL)
Cerca de 50 artistas marcharon ayer por el Centro de Bucaramanga para pedirle a la Alcaldía que compre el Coliseo Peralta y garantice que siga siendo un centro para promover la cultura. (Foto: Jaime del Río / VANGUARDIA LIBERAL)

El Coliseo Peralta también espera

Gómez agregó una solicitud urgente: garantizar los recursos necesarios para la recuperación del Teatro Coliseo Peralta.

El inmueble de Bucaramanga fue declarado Bien de Interés Cultural del ámbito nacional mediante el Decreto 292 de 1975. Durante la administración anterior se destinaron $800 millones para elaborar sus estudios técnicos y diseños: $500 millones aportados por el Ministerio y $300 millones por el municipio.

El Ministerio de las Culturas informó que esos estudios fueron ejecutados y entregados para su evaluación. En julio de 2026, el proyecto recibió el visto bueno de la entidad, pero quedó pendiente la consecución de los recursos para financiar las obras.

“Es muy importante ponerle el ojo al Teatro Coliseo Peralta. Fue declarado patrimonio, pero necesitamos la ayuda del Ministerio para recuperar este espacio, que se está cayendo”, advirtió Gómez.

Las cuatro voces convergen en una misma preocupación: que la cultura no vuelva a quedar relegada en el presupuesto ni sometida a los ciclos políticos. El desafío del nuevo Gobierno será reconocerla tanto en un monumento que espera su restauración como en el artista que transforma por unos minutos la cotidianidad de una calle.

También deberá comprender que el arte entretiene, pero no se agota en el entretenimiento: conserva la memoria, cuestiona el presente, ayuda a tramitar las heridas y mantiene abierta la posibilidad de imaginar un país distinto.

Publicado por: Redacción Cultural

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