La adaptación cinematográfica del poema de Homero superó el millón de espectadores en Colombia. Su éxito también ha renovado la curiosidad por la literatura clásica, la mitología y la lengua griega.

Publicado por: Redacción Cultural
Odiseo lleva casi tres mil años intentando volver a Ítaca. Esta vez, su viaje salió de los libros, llegó a las salas de cine y terminó en una pregunta inesperada en los buscadores de internet: cómo aprender griego.
La Odisea, la adaptación cinematográfica dirigida por Christopher Nolan, superó el millón de espectadores en Colombia durante sus primeras semanas de exhibición. En su segundo fin de semana estuvo presente en 586 pantallas del país y acumuló 957.343 asistentes, una cifra que confirma el poder de convocatoria de una historia escrita hace cerca de 2.800 años.
El fenómeno no se limita a las salas. Un análisis de Google Trends realizado por Preply, plataforma dedicada al aprendizaje de idiomas, encontró que las búsquedas de la expresión “learn Greek” aumentaron hasta un 5.000 % en Reino Unido durante un periodo de dos semanas. En la medición mensual, el crecimiento fue del 550 %.
El porcentaje muestra un salto en el interés por el idioma, aunque el análisis difundido no precisa el volumen absoluto de búsquedas ni permite establecer cuántas personas comenzaron efectivamente a estudiarlo.

Entre el griego de Homero y el idioma actual
La curiosidad provocada por la película abre dos caminos distintos. El primero conduce al griego antiguo, necesario para acercarse al texto original y comprender mejor el universo literario de Homero. El segundo lleva al griego moderno, hablado actualmente por millones de personas y vinculado con la cultura contemporánea de Grecia.
Madeline Enos, experta en tendencias lingüísticas de Preply, explica que los escenarios, la mitología y las referencias culturales presentes en la película pueden impulsar a los espectadores a explorar cualquiera de estas alternativas.
“El griego antiguo permite acercarse al texto original, mientras el moderno conecta con la cultura griega actual”, señaló Enos.
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Las dos formas del idioma presentan diferencias considerables. Aprender griego moderno no permite leer de inmediato los versos homéricos, pero puede convertirse en una puerta de entrada a la historia, la literatura y la herencia cultural de Grecia.

El regreso de Homero a la conversación
Como ocurre con otras adaptaciones de los poemas homéricos, la película de Nolan incorpora licencias narrativas, anacronismos y recreaciones libres de la Grecia micénica, periodo en el que tradicionalmente se sitúan los acontecimientos narrados en La Ilíada y La Odisea.
Su importancia cultural, sin embargo, no depende únicamente de la fidelidad arqueológica. También reside en su capacidad para devolver a Homero a la conversación contemporánea y despertar nuevas preguntas sobre la guerra, el poder, la memoria, la fragilidad del hogar y el costo de regresar.
La producción, protagonizada por Matt Damon, tuvo un presupuesto cercano a los 250 millones de dólares y fue rodada en distintos escenarios del Mediterráneo y Europa. Al cierre de su tercer fin de semana, su recaudación mundial rondaba los 911 millones de dólares.
El viaje de Odiseo vuelve así a cumplir una de las funciones más antiguas de los relatos: llevar al público hacia territorios desconocidos. En 2026, el regreso a Ítaca puede comenzar con una entrada de cine, continuar con un libro y terminar frente a una palabra escrita en griego.















