El periodista Fernando Cárdenas cuenta en Un verde más oscuro cómo el conflicto armado afectó ríos, bosques y animales en Colombia. El cómic también recoge el trabajo de comunidades que buscan recuperar sus territorios.

Publicado por: Redacción Cultural
En sus viajes como reportero por las zonas de conflicto en Colombia, Fernando Cárdenas recogió historias de ríos contaminados, bosques destruidos y comunidades cuya vida cambió con la guerra. Ese trabajo dio origen a Un verde más oscuro, un cómic periodístico sobre los daños que la violencia dejó en la naturaleza.
El libro cuenta historias de fumigaciones aéreas, animales afectados por el conflicto y ríos marcados por la violencia. Según la presentación editorial, las viñetas se construyeron a partir de testimonios de víctimas y testigos, y de fotografías tomadas durante la reportería.
La obra, publicada por Mediapluma Editorial, busca acercar estas historias a nuevos lectores a través del dibujo. Cárdenas, también docente de la Universidad Externado de Colombia, reúne allí parte de su experiencia con medios y colectivos de comunicación en zonas de conflicto.
Un caso que ayuda a entender las consecuencias ambientales de la guerra ocurrió en Tumaco el 22 de junio de 2015. Según el Ministerio de Ambiente, un atentado de las FARC contra la infraestructura petrolera provocó un derrame de 410.000 galones de crudo que llegó a la cuenca del río Mira. De sus aguas se abastecen el municipio y varias veredas cercanas. Las autoridades pidieron a los habitantes que no consumieran agua del río y, cinco días después del ataque, habían censado a 7.069 pescadores afectados.
La justicia también ha reconocido los daños que sufrieron los territorios. En noviembre de 2019, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) acreditó como víctima al Katsa Su, el Gran Territorio Awá, dentro del Caso 02. En junio de 2020 reconoció al Eperara Euja, territorio-mundo del pueblo Eperara Siapidaara.
En 2023, el río Cauca fue acreditado como víctima dentro del Caso 05, que investiga hechos ocurridos en el norte del Cauca y el sur del Valle del Cauca. Con esa decisión, la JEP reconoció las graves afectaciones que sufrió el río durante el conflicto.
La firma del Acuerdo de Paz de 2016 tampoco puso fin a los daños ambientales. Entre el 1 de agosto de 2022 y el 30 de septiembre de 2024, la Unidad de Investigación y Acusación de la JEP registró 233 afectaciones graves. Entre ellas figuran hechos de minería ilegal, tala, ataques a infraestructura petrolera y contaminación relacionada con la producción de drogas.
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Quienes trabajan para cuidar estos lugares también enfrentan la violencia. Parques Nacionales Naturales informó, en un balance publicado en julio de 2026, que 195 guardaparques recibieron amenazas durante 2025 mientras cumplían tareas de protección, vigilancia y control ambiental.
En el Parque Nacional Natural Cueva de los Guácharos, el conflicto obligó al equipo a salir temporalmente del área. Cuando regresaron, encontraron cabañas destruidas, árboles talados, cultivos ilícitos y cazadores. Uno de los guardaparques que participó en su recuperación fue Carlos Cortés, cuya experiencia recoge la entidad.
Los esfuerzos por recuperar la naturaleza también tienen espacio en las páginas finales de Un verde más oscuro. Cárdenas cuenta allí el trabajo de organizaciones y comunidades que buscan regenerar los bosques y enseñar a sus vecinos a cuidar el entorno.
A esos esfuerzos se suman programas como Alianzas Territoriales por la Paz y la Naturaleza, anunciado en diciembre de 2024 por Parques Nacionales y la Unión Europea. Con una inversión prevista de 31,8 millones de euros, la iniciativa busca conectar áreas protegidas, reducir las actividades que deterioran los ecosistemas y apoyar alternativas productivas legales para las familias rurales.
Según la editorial, Un verde más oscuro se presentará el 24 de septiembre de 2026, a las 6:30 p. m., en la biblioteca del Colegio Gimnasio Moderno, en Bogotá. Habrá una conversación con Cárdenas sobre la investigación y la creación del libro, y una participación musical de Sebastián Rozo, integrante de Frente Cumbiero.















