Ser paciente no es “aguantar” sin fin una situación o a una persona: los expertos afirman que la paciencia está más relacionada con la asertividad que con no responder ante aquello que nos lastima.

Publicado por: REDACCIÓN GALERÍA
Muchos de los problemas que presentan las familias son dificultades de comunicación: las personas viven en un continuo estado de estrés, siempre vamos con prisas, el tiempo se nos escurre entre los dedos.
Es así como María Claudia y Susana no encontraron nunca el momento para solucionar sus problemas: a una le molestaba la forma de hablar de la otra, quien, por su parte, también estaba agotada de las constantes quejas que recibía sobre su comportamiento. Reclamos que, además, consideraba injustos.
Imagine una olla que explota: puede prevenir que vuelva a ocurrir si se empieza a actuar antes de que explote, retirándola del fuego cuando empieza a salir mucho vapor.
Es así como los expertos aseguran que se cultiva la verdadera paciencia: no se trata de “aguantar” una situación o a una persona mientras se sufre internamente, se trata de solucionar en calma cualquier tipo de conflictos.
En un mundo tan agitado, es momento de cultivar también la paciencia y la consideración con nosotros mismos.

Qué es ser paciente
Vanessa Yamuza López
Licenciada en Psicología, Master en Terapia de Conducta y Especialista en Psicología Infantil
¿Hasta qué momento tener paciencia con una persona y una situación?
Depende de la situación: obviamente en los casos de violencia de género no tenemos por qué aguantar el maltrato físico ni psicológico. En estos casos pedir ayuda inmediatamente.
En otras situaciones que no implican peligro, lo ideal es pensar en la relación que tenemos con esa persona. Si es importante para nosotros: es nuestra pareja, padre/madre o hijo o es un buen amigo y no queremos perder esa relación podemos ser pacientes. Si algo nos molesta, decirlo. Al decirlo tenemos que ser concretos y específicos para que se entienda: a veces, las personas no son conscientes del malestar que nos provocan.
Todo esto se tiene que hacer en un momento en el que no estemos “enfadados” ya que nos domina la emoción y perdemos las formas, lo decimos de mala manera y la persona se cierra y se pone a la defensiva con lo que no conseguimos nuestro objetivo. Podemos pedir ayuda a un profesional de la psicología: a veces una persona neutral puede mediar entre las partes.
¿Cómo hacer para cultivar la paciencia?
En la medida de nuestras posibilidades como padres y madres en el ámbito de nuestro hogar es imprescindible que desde pequeños vayamos enseñando a los niños a esforzarse para conseguir aquello que desean, a saber esperar, a tolerar la frustración cuando no se consigue lo que uno quiere o no salen los planes como los habíamos imaginado.
¿Qué hacer si ya se salió de sus casillas para volver a cultivar la paciencia?
Cuando perdemos las formas tenemos que reflexionar y preguntarnos ¿por qué he llegado hasta aquí? Puede que nunca me haya pasado y sea algo puntual, esto puede ser signo de que estoy sometido a mucho estrés y de alguna manera me siento presionado, he aguantado mucho y al final he explotado.
Puede que sea algo habitual en mi y aunque después de cada episodio me arrepiento, siento que no puedo controlarme. En cualquiera de las dos situaciones sería aconsejable pedir ayuda a un psicólogo ya que no trae consecuencias positivas perder los papeles.
Si se da una situación puntual habrá que intervenir en ese estado de estrés, identificando los factores estresantes que hay en la vida de la persona y actuando sobre ellos. Por otra parte hay que enseñar a la persona a identificar los primeros signos de malestar y enfado:
*Qué siento físicamente (calor, palpitaciones) qué pienso (”no puedo aguantar esto” ,“esto es un desastre”) y qué hago (empiezo a subir la voz).
*Utilizar diferentes estrategias para una vez identificados los inicios del enfado emplearlas de manera que no explotemos. Estas estrategias podrían ser: respiración profunda, contar hasta 10, beber un vaso de agua, distraerme, imaginar algo positivo para mi, salir de la situación para volver cuando esté más tranquilo...

¿Cómo cultivar la paciencia?
No se trata de repetirse una y otra vez que hay que ser pacientes: si aguanta y no maneja su emoción, habla de ella y trata de solucionar la situación, lo único que hará será estallar finalemente cuando ya no aguante más, al menos, así lo explica el coach Fernando García y es por eso que ofrece unos tips fundamentales para cultivar la paciencia y la base para ella, que es la tranquilidad espiritual.
1 Camine: caminar es uno de los ejercicios fundamentales a la hora de cultivar la paciencia. Caminar hace que el cerebro sea más creativo y encuentre así diferentes formas para resolver un conflicto diferentes de aguantar o estallar a la primera provocación.
2 El silencio: hay que dejar de ver el mundo como una competencia para ver quién responde más rápido ante una situación. Es mejor responder bien antes que reaccionar de la peor manera y el silencio es una de las formas para encontrar tranquilidad antes de responder a una situación. Si siente que le sube un calor por el cuerpo o tiene escalofríos ante una situación o lo que ha hecho o dicho una persona, prefiera quedarse callado.
3 Buscar la calma: la paciencia se cultiva, también, buscando la calma en momentos de tensión o situaciones difíciles: si una discusión con alguien está escalando a límites insospechados, entonces es mejor dejar hasta ahí y solucionar después.
4 Escribir: si le es imposible irse de un lugar o alejarse físicamente de una persona, o incluso si puede hacerlo, una de las mejores maneras para cultivar la paciencia y la paz interior es escribir a mano alzada lo que siente. No se recomienda hacerlo en el computador o en el celular porque las ondas electromagnéticas envían señales que provocan ansiedad. Escriba a mano cómo se siente, así evitará decir algo de lo cual se arrepentirá después.
5 Hablar con calma: una de las mejores maneras de terminar con una situación que lo saca de sus casillas es hablar con la persona o personas que provoca esa situación. Hágalo con calma. Elabore frases cortas si su emoción es muy grande. Sin embargo, lo recomendable es que espere hasta que esta emoción se haya terminado.

Tomarlo con calma
Alejandro Morales
Coach
¿Cuándo es momento de decir no tengo más paciencia con esta persona o con esta situación?
Todo en la vida debe tener un límite, sin embargo el punto no es dejar de tener paciencia con una persona o con una situación en particular, la perdida de la paciencia genera pensamientos, emociones y acciones negativas, perdidas del autocontrol y otros efectos simultáneos que pueden derivar en graves errores, es mejor alejarse de la persona o situación para que ella no afecte o sencillamente resolver el conflicto que se está generando con esta persona o situación.
La primera opción que es alejarse, no necesariamente se trata de alejarse físicamente, es decir, cambiar de barrio, de ciudad o de lugar donde se está presentando el conflicto. El alejarse puede significar también compartir el mismo espacio con esa persona, pero alejarse mental y emocionalmente de la persona o situación que se está convirtiendo en un conflicto, es decir evitar tomarse las cosas de manera personal y evitar recibir lo negativo de los demás. Esta distancia que se toma puede ayudar a resolver la situación, evitando choques que se pueden salir de control y derivar en un resultado adverso para las partes.
La segunda opción es enfrentar directamente la persona o situación que genera indisposición, pero claramente la palabra enfrentar no debe ser tomada como un proceso de agresión física o verbal, más bien debe ser tomada como una manera de dialogar y expresar claramente las emociones y sentimientos que se generan y que están provocando un malestar en la relación. Cuando se habla de manera clara y respetuosa con los demás, haciéndole ver y entender que nos molesta o que no estamos dispuestos a recibir de ellos, las relaciones mejoran notablemente.La paciencia es una virtud que se puede cultivar para fortalecer, nunca se debe perder la paciencia con algo o alguien, porque cuando se pierde, es cuando dejamos el control de la situación en manos de los demas y al no tener en control en nuestras manos, no podremos resolver la situación de la manera adecuada para nosotros.















