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El vía crucis de un médico desertor cubano | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-02-15 05:00:00

El vía crucis de un médico desertor cubano

El rostro de Frank Ernesto Vargas Mesa ha cambiado en los √ļltimos nueve meses. Las fotos que aparecen en el pasaporte oficial que obtuvo cuando sali√≥ de Cuba, el 13 de abril de 2008, muy poco se parecen al Frank de ahora. Y no es para menos.
El vía crucis de un médico desertor cubano

Este hombre de 32 a√Īos, nueve de los cuales los dedic√≥ a estudiar medicina, no tuvo que embarcarse en una balsa ni confiarle su vida a un ¬Ďcoyote¬í en la frontera entre M√©xico y Estados Unidos, para entender el significado de estar a la deriva.

A√ļn en Colombia, donde sabe que no ser√° deportado a su pa√≠s natal, se siente atrapado en un limbo migratorio, pues el Gobierno ya le neg√≥ la condici√≥n de refugiado, cosa que le impide homologar su t√≠tulo como m√©dico y, para completar, saber si le dar√°n la visa a Estados Unidos es como ganarse la loter√≠a.

Nada de esto pas√≥ por su mente cuando, luego de esperar un a√Īo y cuatro meses, obtuvo un cupo en la Misi√≥n Barrio Adentro, un programa social promovido por el presidente venezolano Hugo Ch√°vez con ayuda del Gobierno de Cuba, que utiliza profesionales cubanos y venezolanos para ofrecer servicios de salud a la poblaci√≥n venezolana m√°s pobre.

Este médico nacido en La Habana, ama su profesión, pero estando en Cuba tenía una razón mucho más fuerte para querer abandonar su país. Frank tiene un hijo que nació en Colombia en diciembre de 2006 y que hasta su salida sólo conocía por fotos. Verlo era su primer objetivo, pero también tenía otro plan: estando en Colombia intentaría acceder al Programa para el Personal Médico y Profesional Cubano (Cuban Medical Profesional, Parole, en inglés), aprobado por Estados Unidos en agosto de 2006, el cual acoge a profesionales cubanos que hayan decidido desertar de misiones oficiales y políticas del gobierno cubano en terceros países.  

¬ďLos m√©dicos cubanos cuando escapan, ya sea de Venezuela o de Bolivia, no van para ning√ļn otro pa√≠s diferente a Colombia porque tiene excelentes relaciones con Estados Unidos y acepta el Parole¬Ē, explica.

Salir de Cuba

La primera vez que Frank estuvo en desacuerdo con el Gobierno de Fidel Castro, hac√≠a su ¬Ďrural¬í para obtener el titulo de doctor en medicina en la Brigada M√≥vil de Tropas Especiales del Ej√©rcito cubano, en La Habana.

Estando allí conoció a una guerrillera de las Farc que era refugiada política y por esa amistad, el Gobierno lo expulsó de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, FAR, privándolo de su grado de teniente y negándole la posibilidad de trabajar -nunca más- en instituciones militares cubanas.

¬ďExiste una ley en Cuba que proh√≠be a los militares tener cualquier tipo de contacto con extranjeros ya sean chavistas, de las Farc, etc.. Yo era civil pero trabajaba con los militares¬Ē, dice.

La segunda gran decepci√≥n ocurri√≥ mientras hac√≠a su especialidad de Medicina General Integral, que dura tres a√Īos, en el Policl√≠nico Crist√≥bal Labra. All√≠ se robaron algunos equipos m√©dicos de su consultorio y ante la indiferencia de las directivas, Frank se quej√≥ con el Gobierno. ¬ďEn Cuba todo es propiedad del Estado, pero como ¬Ďlo que es de todos no lo cuida nadie¬í, a nadie le doli√≥ ese robo¬Ö a m√≠ s√≠¬Ē, dice.

Los roces aumentaron y Frank buscó un cupo para especializarse en medicina interna con la intención de que lo cambiaran de lugar de trabajo, hasta que finalmente se lo dieron en el hospital Luis Díaz Soto, también en La Habana.

¬ďEn 2006 Venezuela s√≥lo solicitaba especialistas de Medicina General Integral a Cuba. Y en mi caso, que estaba haciendo una especializaci√≥n, no me autorizaban salir para la Misi√≥n Barrio Adentro. As√≠ que renunci√© a la especialidad¬Ē, dice.

El motivo de fondo era conocer a su √ļnico hijo que tuvo con otra mujer colombiana que vio por primera vez cuando ella hac√≠a una pasant√≠a de pediatr√≠a y √©l estudiaba para ser Medico Integral.

Ella, por supuesto, tuvo su parto en Colombia para evitar las restricciones que pone el Gobierno cubano a un ni√Īo que nace en ese pa√≠s, y Frank busc√≥ la ayuda de un asesor jur√≠dico experto en relaciones exteriores.

Ten√≠a dos opciones: salir en misi√≥n m√©dica internacional a un pa√≠s latinoamericano, siendo verificado por miembros de la seguridad de Castro, o plantear una salida definitiva, ¬ďlo que significaba ser retenido por el Gobierno por cinco a√Īos hasta que el Ministro de Salud entregara una carta de liberaci√≥n, y ah√≠ s√≠, empezar los tr√°mites para la salida¬Ē. En esto podr√≠a durar cerca de ocho a√Īos. ¬†

Eligió la primera.

Frank se inscribió en la Misión Barrio Adentro en diciembre de 2006, justo cuando nació su hijo en Colombia y fue hasta el 13 de abril de 2008 que obtuvo un cupo.

Venezuela y Colombia

Ese 13 de abril partió un avión desde La Habana hacia el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, a las afueras de Caracas, en el que viajaban nueve médicos cubanos.

¬ďLlegamos a las 9 y 30 de la noche y ah√≠ estuvimos dos d√≠as mientras esper√°bamos que nos ubicaran en el lugar de trabajo. Viajamos a Maracaibo y fuimos alojados en la Primera Divisi√≥n del Ej√©rcito, donde en una reuni√≥n con los jefes de la Misi√≥n, fuimos ubicados en los diferentes municipios del¬† estado de Zulia¬Ē.

Hasta ahí todo resultaba perfecto. Zulia está justo en la frontera con Colombia.

A Frank y dos doctoras más les correspondió el municipio Francisco Javier Pulgar, al sur del lago Maracaibo. Allí, Frank sólo trabajó un mes y tres días mientras logró el contacto con un grupo de antichavistas que ubicaron a un ciudadano con doble nacionalidad (venezolana y colombiana) que vivía en Puerto Santander (Norte de Santander).

A las 5 de la ma√Īana del 16 de mayo, Frank sali√≥ de Zulia y lleg√≥ a la frontera con Colombia seis horas despu√©s. Sus compa√Īeros cubanos s√≥lo se enteraron de su deserci√≥n hasta las 4 de la tarde y en Cuba, la noticia se supo cuatro d√≠as despu√©s.

Frank cruzó la frontera por Puerto Santander con 500 mil pesos, y de allí viajó a Bogotá con la intención de ir directamente a la Embajada de los Estados Unidos. Pero tendría que esperar.

La tramitología

Lo primero que hizo fue diligenciar la solicitud de refugiado en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia.

Casi cuatro meses después, el 16 de septiembre, Frank se enteró que le habían negado la condición de refugiado porque no era un perseguido político. A cambio, le regularizaron su permanencia en Colombia conforme al régimen migratorio.

Acordaron darle una visa como padre de nacional colombiano por tres a√Īos y le entregaron un Documento de Viaje.

¬ŅPor qu√©? ¬ďYo ten√≠a un pasaporte oficial al que no se le pueden poner visas. Eso lo hace Castro para que si un m√©dico se escapa, tenga dificultades al pa√≠s donde va¬Ē. Y claro que las tuvo. Intent√≥ cambiar el pasaporte oficial por uno ordinario en el consulado de Cuba en Bogot√°, pero all√≠ le sugirieron que se presentara en el consulado de Cuba en Caracas. ¬ďEso significaba mi¬† regreso inmediato a Cuba y s√© que me esperan sanciones como la prisi√≥n, cambios en el estatus social y no poder volver a salir de Cuba¬Ē.

A su hijo lo conoci√≥ en medio de esa tramitolog√≠a, cuando ya ten√≠a un a√Īo y seis meses de vida. ¬†

En Cuba están su mamá y su abuela, quienes ya han sufrido represalias por su deserción, como la suspensión del sueldo de Frank como médico, que corresponde a 60 mil pesos colombianos mensuales.

En Estados Unidos están una hermana de su abuela, su hija y su nieta, quienes buscan la ayuda de otros médicos cubanos.

Ya han pasado casi nueve meses desde que Frank llenó dos formularios pidiendo la visa a Estados Unidos y hasta hoy no ha tenido respuesta.

 

 

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