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Salt | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-05-23 05:00:00

Salt

En plena guerra fr铆a las dos superpotencias mundiales EE.UU. y la antigua Uni贸n Sovi茅tica apilaron en sus arsenales b茅licos ojivas y armas nucleares capaces de destruirse mutuamente (y de pasada llevarse a los pa铆ses de la Otan aliados de occidente y del Pacto de Varsovia que agrupaba a los pa铆ses de la cortina de hierro).
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De manera parad贸jica, este conocimiento de la capacidad de autodestrucci贸n permiti贸 que se mantuviera una paz relativa -llamada detente- lo que llev贸 a que el enfrentamiento entre los modelos capitalistas y socialistas se diera en otros escenarios: desde lo econ贸mico -libre mercado vs econom铆a planificada- hasta lo deportivo: ocupar el primer lugar en la medaller铆a ol铆mpica se tomaba como muestra de hegemon铆a de un sistema sobre otro.

Los encarnizados enemigos se dieron cuenta de que eso del poder铆o militar superior representado en el armamento nuclear no ten铆a mayor contenido, porque aparte de la capacidad de destrucci贸n, ninguno ten铆a la posibilidad de atacar primero sin garantizar la no reacci贸n del segundo. As铆 las cosas, ambos quedar铆an derrotados en caso de conflicto. Empezar谩n pues a negociar los tratados del SALT (Strategic Arms Limitation Talks), que no era otra cosa sino ponerse de acuerdo en reducir mutuamente los arsenales nucleares. Las conversaciones se iniciaron en 1969, firm谩ndose sendos tratados despu茅s de a帽os de negociaciones.

Traigo a colaci贸n la historia porque parece que esto de la autodestrucci贸n hace parte tambi茅n de nuestro acontecer nacional. Por ejemplo, la guerrilla por definici贸n debe mostrar su capacidad destructora antes de dar cualquier paso ya sea de di谩logo o negociaci贸n.

Los poderes ejecutivo, legislativo y judicial se trenzan en mutuas recriminaciones y choques de trenes que ponen en juego nuestra ya golpeada democracia. Esta semana asistimos a la votaci贸n del referendo con el retiro del recinto de la bancada opositora alegando falta de garant铆as y mutuas amenazas de recusaciones. Parece ser que la 煤nica forma de di谩logo es poder garantizar al que disiente la capacidad de destruirlo. Se ha ido cayendo el poder de los argumentos.

No nos caer铆a mal un Salt para que por lo menos podamos bajarle a las probabilidades de autodestruirnos. Esperemos que no llegue el momento en que nos demos cuenta de que no hay mucho qu茅 hacer porque nos hemos ya lanzado las bombas y como en guerra nuclear, no haya nada qu茅 recoger. Hasta los ganadores se sentir谩n vencidos.

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