Un nuevo desprendimiento de tierra se presentó ayer en el sector de La Guacamaya, en los alrededores del barrio Juan XXIII, donde hace sólo 15 días un deslizamiento se llevó cinco casas y dejó heridas a dos personas.

Publicado por: Juan Carlos Chio / jchio@vanguardia.com
El fenómeno, por fortuna, no dejó consecuencias qué lamentar, en parte porque las casas en riesgo fueron desalojadas, pero aún así causó alarma entre la comunidad, que asegura que en estos días se han seguido presentando pequeños derrumbes.
Belcy Morantes, habitante del sector, explicó que el temor de la gente es que la tierra se siga desprendiendo y que con el tiempo esto termine afectando el colegio, el salón comunal y el restaurante escolar, del cual se benefician unos 150 niños.
Ayer, funcionarios de la Cdmb hacían trabajos de estabilización de un talud del sector, pero los habitantes del asentamiento desconocen si esto incluye la zona que se está deslizando.
"Ese muro lo estaban haciendo desde antes, pero nosotros creemos que no va a quedar completo. Nadie nos dice nada, ni la Alcaldía, ni la Cdmb", dijo Morantes.
Según los vecinos, la situación es apremiante y se necesitan acciones urgentes e inmediatas para prevenir una futura emergencia: "Eso no da espera, puede que pase algo antes de un mes y ellos todavía estudiando soluciones".
Vanguardia Liberal trató de comunicarse con Freddy Raguá, coordinador de la Oficina de Prevención y Atención de Desastres de Bucaramanga, pero no fue posible contactar al funcionario.















