Además del hecho en el cual resultó involucrada una niña, otros dos casos fueron atendidos el fin de semana, lo cual eleva a tres el número de quemados con pólvora este año en Barrancabermeja. En Santander la cifra se eleva a 10 personas lesionadas.

Publicado por: ALEXANDER BECERRA
Una niña de seis años de edad se convirtió en la primera víctima de la pólvora en Barrancabermeja este año, aunque no la única, ya que otras dos personas sufrieron afectaciones y una de ellas incluso perdió un dedo.
La situación de la menor fue confirmada por la propia comandancia del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Barrancabermeja, la misma institución que ha llevado su mensaje, incluso puerta a puerta, para que los padres eviten que sus niños manipulen elementos que pueda atentar contra su integridad, como de hecho lo puede llegar a ser la pólvora.
El caso fue atendido el pasado 24 de diciembre en el corregimiento El Centro, distante 30 minutos de la cabecera municipal de Barrancabermeja. La niña presentaba afectaciones leves en sus ojos, explicaron las autoridades de salud del municipio.
Acerca de los otros dos casos de quemados con pólvora, Vanguardia.com pudo establecer que fueron hechos aislados que involucraron a personas adultas.
Uno de ellos fue el de una mujer de la tercera edad, quien fue alcanzada por una bengala en su espalda. Presentaba laceraciones.
El otro caso fue el de un hombre de 32 años de edad, a quien le explotó un artefacto en sus manos cuando trataba de evitar que otra persona lo accionara.
Pese a la pronta atención que recibió, esta persona sufrió la amputación de uno de sus dedos.
A propósito de esta situación, el comandante del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Barrancabermeja, capitán Alexander Díaz, señaló que en los últimos tres años el reporte de quemados en diciembre es de 14 personas.
“Lo más preocupante es que en el 50% de estos casos hay al menos un niño involucrado. Entre diciembre de 2016 y enero de 2017 fueron atendidas cuatro personas por quemaduras cuando manipulaban pólvora”, sentenció el capitán Díaz.
Un caso en Bucaramanga
Un joven de 23 años de edad, oriundo de Rionegro, Santander, quien se encontraba manipulando un fuego artificial conocido como ‘tote’, resultó lesionado cuando este artefacto explotó en sus manos. El caso se registró en el barrio Laurales.
De acuerdo con el relato hecho a Vanguardia.com por parte de su padre, Carlos Julio Sandoval, hacia las 10:30 p. m. del 24 de diciembre, llegaron a su casa varios vecinos para avisarle que su hijo Haner se acababa de quemar con pólvora y había sido trasladado al Hospital Universitario de Santander, HUS. El joven se encontraba en un sector vecino manipulando ‘totes’.
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Además, las autoridades reportan tres niños y tres adultos heridos más por manipulación de pólvora en Santander. La alta cifra de quemados alertó a las autoridades. Conozca los casos de los otros lesionados con pólvora en Santander: Otros casos de lesionados con pólvora.












