Miércoles 24 de Enero de 2018 - 12:01 AM

Conmoción en Bucaramanga por el asesinato de un modelo y su mamá

Una equipo especializado del CTI y la Policía judicial tratan de establecer los móviles del crimen de una mujer y su hijo. Versiones extraoficiales señalan que se trataría de una posible venganza, puesto que el responsable sería conocido de las víctimas.
M.V / VANGUARDIA LIBERAL
Los cuerpos fueron llevados a la morgue del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, seccional Bucaramanga. Hoy serán entregados a sus familiares.
(Foto: M.V / VANGUARDIA LIBERAL )
M.V/VANGUARDIA LIBERAL
Sin piedad y con sevicia, un individuo acabó con la vida de Jonathan Beltrán y su mamá.
(Foto: M.V/VANGUARDIA LIBERAL)
Tomada de Facebook / VANGUARDIA LIBERAL
Martha Beltrán, de 47 años, y su hijo Jonathan Andrés Beltrán, de 22 años.
(Foto: Tomada de Facebook / VANGUARDIA LIBERAL)

Dolor, llanto, tristeza e impotencia se experimentaba ayer en la tarde entre los residentes de la calle 50 con carrera 13 del barrio Candiles, de Bucaramanga, en donde la violencia hizo escala y dejó como saldo dos personas muertas, madre e hijo.

La tragedia sucedió alrededor de las 12:30 del mediodía de ayer, momentos en que Jonathan Andrés Beltrán, de 22 años, un reconocido modelo e instructor de un gimnasio, llegó almorzar a su vivienda localizada en la dirección antes mencionada.

Allí, en el apartamento 402 del único edificio de esa calle, era esperado por su mamá Martha Beltrán, de 47 años, con quien habitualmente almorzaba.

De acuerdo con las autoridades, el joven se bajó de su motocicleta Yamaha XT de matrícula RNI-70D y se disponía a abrir la puerta; sin embargo, justo en ese momento vio a alguien conocido que lo esperaba un par de metros abajo en una moto, por lo que se dirigió a saludarlo pero rápidamente dio media vuelta y salió a correr.

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Todo parece indicar que el sujeto desenfundó un arma de fuego y sin mediar palabra disparó en varias partes del cuerpo de Jonathan hasta dejarlo tendido sobre el andén frente a la casa con nomenclatura 13-42.

Testigos aseguraron a las autoridades que el agresor accionó su arma en cinco oportunidades. Posteriormente, se subió a una motocicleta Pulsar y se dio a la fuga.

Pese a que los vecinos intentaron trasladarlo en un vehículo a un centro asistencial, fue imposible pues ya no tenía signos vitales.

Ocurrido el asesinato la Policía arribó al lugar y acordonó el sitio con el fin de preservar las evidencias. Al mismo tiempo decenas de curiosos salieron de sus viviendas y se agolparon en las esquinas de la calle para observar la tragedia.

Sobre las 2:00 de la tarde, la Unidad Móvil de Criminalística del Cuerpo Técnico de Investigación, CTI, realizó la diligencia del levantamiento del cadáver.

El crimen era mayor

Desde que las autoridades judiciales acordonaron el lugar allegados al occiso y vecinos se encontraban inquietos por conocer el estado de salud de Martha Beltrán, madre del fallecido.

“Jonathan vivía solo con su mamá, él era su único apoyo económico. Déjenos entrar por favor, queremos saber cómo está la señora, mire que ella sufre de las piernas y no puede caminar muy bien”, repetían una y otra vez un grupo de mujeres a los policías.

Fueron varios minutos de tensión e incertidumbre hasta que un investigador del CTI se acercó y dijo que “La mamá (Martha) también falleció, subimos a buscar algo y la encontramos muerta. No sabemos qué pasó”. La noticia agudizó más el dolor.

Según las autoridades, todo apunta a que sujeto que acabó con la vida del modelo, minutos antes había ingresado al edificio, al parecer tenía llaves, subió al cuarto piso y degolló a Martha.

Sin despertar mayores sospechas, el homicida salió del inmueble y se quedó abajo esperando a Jonathan para atentar contra su vida.

“Registramos el homicidio de un hombre que fue atacado con arma de fuego. Al hacer las averiguaciones entramos al apartamento y desafortunadamente encontramos el cuerpo de una señora madre boca abajo, en el piso, y con lesiones producidas por arma blanca”, informó el coronel Diego López, subcomandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga.

Finalmente, a las 5:00 de la tarde, el CTI realizó el levantamiento de la mujer, a quien de cariño de decían ‘La Gorda’. La fallecida tenía una discapacidad en el habla y dificultad para movilizarse.

Sobre Jonathan Andrés

Un allegado del occiso, que pidió la reserva de su identidad, recordó al fallecido como una persona creyente, deportista y sin ningún tipo de conflicto.

“Es muy raro, él no se metida con nadie. Jonathan se crió acá en el barrio, estudió en el colegio José María Estévez, le gustaba el fútbol, era instructor de un gimnasio y pertenecía a la Iglesia del Ministerio Evangelístico Camino a la Libertad. El muchacho era sano”, dijo el allegado.

Asimismo, esta redacción pudo establecer que el fallecido hace un mes se había graduado como profesional de las Unidades Tecnológicas de Santander, UTS, y tenía un hermano, el cual de manera desafortunada había caído en la drogadicción.

“Despido a un amigo que fue como un hermano. Un ser valioso que vimos crecer, un joven que con mínimas oportunidades superó obstáculos y con esfuerzo y fe estaba logrando sus metas…”, escribió en su página de Facebook Jaime Beltrán, concejal de Bucaramanga y amigo del fallecido.

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