
"Si hay cinco millones de parados (desempleados) como para quejarme por un penalti", manifestó el técnico del Barcelona, Pep Guardiola, al ser entrevistado por la prensa española que trataba de echarle tiza a la situación que viven el técnico catalán y su equipo que se encuentran cada vez más alejados de su enconado rival el Real Madrid.Ante una pregunta similar en el pasado, Pep había manifestado que a lo que debería darse importancia no era tanto a los pormenores de un partido de futbol sino más bien a la reunión que celebraban los mandatarios europeos para salvar al euro de su caída.
Coincido con el técnico en que en la vida le echamos demasiada tiza a cosas que, como es el ejemplo del fútbol, debemos disfrutar como un sano pasatiempo poniéndole la sal que se merece. Esta semana nos llegaron noticias de Egipto en las que se nos cuenta que más de 70 personas murieron en un partido entre el Masri de Port Said y el Ahly de El Cairo. Lo que desató el desastre fue la reacción violenta de un hincha de Ahly ante la derrota de su equipo. En este caso el exceso de tiza hizo combustión violenta con la delicada situación política que vive Egipto.
Volviendo a nuestro querido país, ¿no creen los lectores que le echamos mucha tiza a la supuesta pega que hizo Laura Acuña a un programa de chismes de la cadena rival, Caracol? Igual podríamos decir de los problemas de "derrier" de Jessica Cediel. ¿No será mejor gastarle tiza a protestar por los que nos quieren imponer su visión de país, no con argumentos sino con acciones de terror como los del occidente del país? ¿Por qué no llenamos tableros enteros del va y viene que se da cuando se anuncian las liberaciones de secuestrados? Con ello podríamos llamar la atención sobre la lógica perversa de nuestro conflicto.
Haré un esfuerzo esta semana en analizar a qué le estoy gastando tiza. De pronto concluyo, como Guardiola, que se le da relevancia a lo que no la tiene. Mucho me temo que descubriré tiempo perdido en las elucubraciones del yo, pero me animaré a apuntarle a ser como el Barcelona, consistente y esforzado, gastándole tiza a lo que tiene importancia que por lo general tiene que ver más con el dar que con el recibir.

