Martes 21 de Mayo de 2013
Epistolas Laicas
Patrocinado por:
Jueves 05 de Julio de 2012 - 12:01 AM

Viva Colombia

Autor: Epistolas Laicas

La nueva aerolínea que utiliza este nombre llamativo inició operaciones en Bucaramanga con destino a Medellín. Si no nos interesara que su servicio fuese óptimo, nos callaríamos; pero queremos destacar algunas falencias que no le crean ambiente favorable entre sus clientes iniciales y, por ende, frente a futura clientela, porque lo que rápidamente cunde sobre un nuevo servicio no son sus bondades sino sus errores. Somos conscientes del cómodo valor del pasaje, inferior a los demás. Sin embargo, citar con tres horas de anticipación al aeropuerto no tiene justificación alguna, ni técnica ni administrativa, a no ser que la aerolínea necesite un achaque para revender los tiquetes ya cancelados con mucha anticipación. Sus sobreprecios por evitar hacer colas y pasar adelante pueden tener alguna justificación si tales prebendas realmente se otorgan. Su limitación a un equipaje de mano o el sobrecosto para un equipaje de bodega también alcanza algunas razones de operación y rendimiento del avión, disponible para otros servicios rentables. Muy mal se percibe a una vendedora ofreciendo chicles, caramelos, habas, paletas etc., en los pasillos del avión, (nos rememora al Teatro Libertador), porque el reducido valor del tiquete no da para un refrigerio por cuenta de la aerolínea. Pero algo que ciertamente no tiene presentación ni aceptación a ningún nivel ni a ningún costo es que la víspera de un viaje llamen al pasajero para decirle que su vuelo ha sido cancelado por reprogramación de itinerarios y que en consecuencia debe viajar el día anterior o el día posterior a la fecha ya cancelada, aunque si el pasajero insiste, lo envíen por otra aerolínea pero con escalas, de manera que el día deba perderlo porque sí. Ni mitigando semejante adefesio obsequiándole al pasajero perjudicado un tiquete de ida y regreso a cualquier ciudad que atienda la aerolínea.

Deseamos que este mensaje con estas críticas eminentemente constructivas llegue hasta el nivel gerencial para que se corrijan de manera positiva y se cambien estas políticas y procedimientos que van en dirección equivocada, por un sistema que respete prioritariamente los derechos del pasajero, cliente que casi siempre tiene la razón y además sostiene la empresa.

Escritor  Ito

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Su voto: Ninguno (2 votos)
Compartir en facebookCompartir en twitterCompartir en my spaceAgregue a digg.com
Agregar comentario
Agregar comentario
Comentarios de facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Todos los columnistas

Ranking de noticias

 

Zona Comercial

Publicidad
Todos los derechos reservados Galvis Ramirez & Cia S.A. - 2013 - Bucaramanga - Colombia. Prohibida su reproducción total o parcial, sin autorización escrita de su titular. Términos y condiciones