Publicado por: Hortensia Galvis Ramírez
Conservar la salud y retardar el envejecimiento depende de varios factores: ejercicio moderado, sueño suficiente, buen manejo del estrés y, lo más importante, la nutrición adecuada. Tres décadas de su vida pasó el Dr. Joseph Mercola investigando las causas fundamentales de la enfermedad. Encontró que la alimentación es crucial, “hay que optimizar el combustible que damos al cuerpo”, declara. “La gente ignora que consumir carbohidratos genera inflamación y que el exceso de azúcar conduce a la diabetes”.
La dieta normal del colombiano contiene raciones excesivas de carbohidratos y de azúcar, (que es un combustible letal). La comida desbalanceada es la fórmula perfecta para desencadenar: obesidad, enfermedades del corazón y una larga lista de padecimientos que podrían evitarse.
Un experimento de laboratorio nos dejó un hallazgo importante: se observó que las ratas, alimentadas con una dieta hipocalórica, triplicaron su promedio de vida y se mantuvieron sanas y activas. En cambio, a las que dieron comida de más, enfermaron y murieron pronto. Para el ser humano esta también es la clave para conservar la salud y prolongar la vida. “El ayuno es la forma más eficiente de reprogramar el cuerpo, porque permite eliminar las células dañadas y estimula la producción de células madre”, observa el Dr. Mercola.
El Dr. Adolfo Pérez Agustí, especialista español, afirma: “necesitamos alimentarnos con productos de buena calidad y de ellos no exceder las 1.800 calorías”. Por contraste, el consumo promedio de un adulto es entre las 2.200 y 3.800 calorías. El Dr. Pérez Agustí asegura que “es posible evitar las enfermedades, el envejecimiento y vivir hasta los 120 años con una dieta hipocalórica que aporte: el 30% en proteínas, un gran porcentaje de frutas frescas y vegetales y solamente el 10% de grasas. Cuando se aumenta la porción de proteínas al 30%, para que se renueven los tejidos, entonces necesitamos beber más agua de lo habitual, e inclusive tomarla para acompañar las comidas”. Y enfatiza: “hay que beber agua pura, ninguna otra bebida puede reemplazarla”.











